Oye

 

Oye…

¿Habrán los poetas hablado de dulzura

interminables veces?

¿Por qué entonces yo no puedo

describir la tuya?

 

Y aquí me encuentro…

sin palabras…

Sólo el recuerdo de tu voz y tu mirada.

Y te digo…

Que eres dulce…

y ya.

 

Oye…

Te lo diré al oído

Y tú sola sabrás lo que yo siento.

¡Ummm!

¡Chiquilla! Eres mazapán.

¡Ay!

¡Cómo me gustan tus besos!

 

Oye…