Nuestro noble sendero

 

Nuestras vidas eran paralelas

y de pronto... se juntaron las veredas.

Ahora caminamos,

hacia un mismo destino,

mano en mano,

un mismo beso,

un mismo abrazo.

 

Y también...

cuando se rompe el mundo

o el dardo de un dios enfurecido

lastima nuestra calma...

apresuramos el paso

y juntos confrontamos la tormenta

bajo la bondadosa cobija

de este amor honesto que tenemos.

 

Todo es más llevadero

cuando compartimos los dolores;

todo es alegremente hermoso

cuando hacemos comunión de las sonrisas

en un beso limpio y transparente.

 

Este sendero es nuestro...

para siempre.

 

Y ya no me acuerdo del viejo camino

ni quiero encontrarlo.

Que tú diste luz a mis sombras

y colores alegres a esta senda

que hoy contigo recorrer yo quiero.

 

A cada paso nuestro, reposado,

se enciende una adelfa sonriente;

la tierra huele a limpia

y el trigo se dobla reverente

mostrándonos coronas de cariño.

 

Y en el aire...

una mariposa de cromo

se posa en una rama a saludarnos.

 

En estos campos nobles,

hasta el silencio se hace música.

Y en tus ojos se refleja

la sonrisa de tu alma.

 

El sendero es nuestro...

para siempre.

 

-Arcángel-