Cuando intranquila me llamas

 

Cuando veo desvelo en tus ojos

y el insomnio en tu mirada

y esa amarga inquietud que te invade…

vengo a ti como amigo;

vengo a ti como Ángel.

 

Cuando intranquila me llamas,

te arropo en mis alas mimosas,

y arrullo tu tristeza cansada

cantándote una nana…

 

Reposa tu cara en mi pecho,

descansa el dolor de tus pestañas

que yo absorberé tus angustias,

haciéndolas propias,

dentro en mis entrañas.

 

Pues yo también por ti sufro

cuando veo tus ojos nerviosos

y esa triste mirada.

 

Mírame…

que mis ojos te dan confianza.

Mírame…

y verás la paz esperada.

 

Dame tu mano y siente…

siente el amor en las mías,

siente el calor de mi fragua.

¿Ves?

Yo forjo esperanzas.

No pasará nada.

 

Duerme tranquila, mi niña,

con mansa sonrisa

y respiración sosegada,

que estaré a tu lado velando,

cuidando tu sueño

y dándote calma.

 

Porque hoy vengo a ti como amigo;

porque hoy soy tu Ángel de la guarda.

-Tu Arcángel-