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Nuestra Creación En el Principio fue tu luminosa esencia que yo vislumbraba en mis dormidos tiempos y daba forma y materia a mi universo. En aquel Caos, de momentos confundidos y negros, navegaba sin rima ni razón, como poema roto. Empecé a sentir tu ser, tu sustancia, poco a poco, y mi vida quedó impregnada de esperanza
incierta. En el primer día, fue la admiración de tus colores seguido de una resignada impotente pena. Escuchaba tu canto, palpaba en secreto tu conciencia y mi voz, de urbanidad amordazada, quería
hablarte... … y al sexto día hubo luz en mis tinieblas. Nuestra Creación había sido completada y era buena. Tomándome de la mano, me pediste un abrazo y en honesta comunión fuimos de la misma
esencia. Una unidad sin ceros somos desde entonces; una admirable quietud contigo siento. Y el Tiempo se dio cuerda, sin prisas ni retrasos. Todo ahora está bien. Mi vida es bella. -Tu Arcángel- |