Rehúso mirar a un mundo feo

 

Yo sé que he quedado relegado

en este mundo donde lo bello se desprecia,

Mas en esto del amor sigo obstinado:

me quedo con lo limpio, lo puro, la nobleza…

 

Me refugio en este ecumene anticuado

donde una flor sigue siendo cosa bella;

donde se aprecia el color pastel rosado

de un lindo atardecer de amor callado

o en la noche, bajo el guiño de una estrella.

 

¿Hay cosa más bonita

que la risa inocente de doncella?

¿O el joven rubor de los enamorados

después de un primer beso apasionado?

 

Son estas cosas simples que sublimadas

quiero compartir con mi ninfa amada.

Con ella, mi alma se siente confesada

alegre, apacible, limpia y relajada.

 

Y por eso rehúso mirar a un mundo feo

donde reinan vulgares sentimientos.

Quiero vivir con ella ilusiones blancas,

realidades bellas, dulces cálidos momentos…

 

Y si quiero expresarle mis pasiones

puedo hacerlo sin plebeya ofensa.

Puedo decirle lo que con ella siento,

inocentemente, como dándole una rosa:

 

"Con un beso llamé a la puerta de tu templo

y abriste tu cortina de rosado terciopelo

para recibir mi urgente amor enardecido

que iluminó de fiesta los altares de tu cuerpo."

 

-Arcángel-