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Las Arenas de Afrodita (6) El sueño (Artemisa le habla
en un sueño a Arcángel) I >Arcángel protector, despierta y dime: ¿Honoras mi deseo? ¿Aún la amas? Más que nunca, mi diosa cazadora. Me embriaga su bucólica mirada, sus radiantes ojos, ventanas de su alma. >Te tengo un aposento y cama preparada, protegida por mis ninfas y mis hadas. Con flores de laureles la tengo perfumada. ella allí te espera, se siente deseada. Tus órdenes divinas, siempre respetadas: dormiremos esta noche una luna de miel. Que quiero despertar por la mañana en blancas sábanas y al roce de su piel. Mas despierto… ¡Y no encuentro a mi amada! Ni siquiera está conmigo el aroma de su alma. Sueño cruel, mi señora, el que me has dado. Tengo frío, no siento su calor, no está a mi lado. >Puedes escoger: hacer verdad tu sueño o volver a dormir, seguir soñando. ¿O crees que el Amor es un reposo? No, te digo, que el Amor es un trabajo. A esta afable labor acudo pues, señora cazadora, y ahora… dime si ella está
esperando… >Si. II En cada yema de tus dedos hay un punto de mi infinito. Mis labios, que lo saben, lo acarician... y las posibilidades crecen a un potencial indefinido y tan absoluto, como el deseo que de ello surge. Beso esos puntos invisibles de tus dedos y me prolongo... en un amor ondulante, reverberante, de círculos concéntricos sobre tus labios: ola de expansión creciente, amor, que me transmuta. -Ninfa- |