Las Arenas de Afrodita (3)

[Un poema entre dos amigos: Miguel (Arcangel) y Maite (Ninfa)]

 

Háblame

 

I

Una neblina negra, sábana de ansias, 

Envuelve mi mente cuando te callas.

Tus pausas… como agujas en mi alma;

Tu silencio… tu silencio suena a tumba

Del que mi miedo se escapa.

¡Ayúdame a enterrarlo con tus palabras!

 

¡Háblame…! Que no quiero que tu voz se vaya.

Sé sirena de mis aguas, dirígeme a tu playa

Y con tu lira cántame un canto de bonanza.

 

Cuéntame una odisea, que a mi barco nada me ata,

Que yo quiero seguirte a donde sea, a donde tú vayas.

Y escuchar cómo el aire que se escapa de tus labios,

Como aliento divino, da forma y existencia a la mi alma.

 

Un suspiro, un algo… que no es mucho lo que pido;

Un susurro, dos letras que formen palabra.

Cualquier cosa, para saber que no te has ido;

Cualquier cosa, que conforte y me devuelva la calma.

 

Si en silencio te quedas…

¡En silencio me matas!

-Arcángel-

 

II

Mírame a los labios,

Amor mío,

y el gesto de placer

que allí se forma...

cuando en beso,

alcanzándote, derrocha,

un poquito de mi amor,

en embeleso.

 

Un lenguaje mudo,

el de mi boca,

susurrándole a tu piel

mis sentimientos...

que sin palabras,

mi lengua desatada,

narra la historia de un amor,

que silenciado,

sabe a cierto.

 

Junta tus labios

a los míos, implorantes

escucha ya,

lo que vienen a contarte,

que aunque mudos de palabras,

su silencio, es elocuencia,

que de amor,

aún sin decir...

no han de callarse.

-Ninfa-