Depresión

 

(La mejor medicina: Amistad, Poesía y Amor)

 

Tengo en mi alma un día nublado;

Añoro un no se qué, y sin saberlo lloro.

Tengo en mi alma un demonio amargado

Que me robó la risa y la ventana alegre

Por donde me asomaba al día claro.

 

¡Qué aire tan pesado, tan denso!

¡Qué árboles tan tétricos y tan negros!

Me agobian, me ahogan, me tienen preso

En este lúgubre bosque de mis lamentos.

 

¡Que por llorar no quede,

Que a mí me sobran lágrimas!

Aunque nadie lo sepa,

Pues mi sonrisa engaña.

 

¡Qué melancolía tan extraña!

Esta condición que me anega día tras día

En ese lago obscuro y verde de mi mente

Que me pierde…

En el bosque triste de mi confusión.

 

¿Preocupación?

La tengo… y sin razones urgentes o agudas.

 

¿Dudas?

¡De mi luz y de mi sombra, dudo!

Dudo del todo mi ser y de mi Yo.

 

Y lloro…