|
Depresión (La mejor
medicina: Amistad, Poesía y Amor) Tengo en mi
alma un día nublado; Añoro un no
se qué, y sin saberlo lloro. Tengo en mi
alma un demonio amargado Que me robó
la risa y la ventana alegre Por donde
me asomaba al día claro. ¡Qué aire
tan pesado, tan denso! ¡Qué
árboles tan tétricos y tan negros! Me agobian,
me ahogan, me tienen preso En este
lúgubre bosque de mis lamentos. ¡Que por
llorar no quede, Que a mí me
sobran lágrimas! Aunque
nadie lo sepa, Pues mi
sonrisa engaña. ¡Qué
melancolía tan extraña! Esta
condición que me anega día tras día En ese lago
obscuro y verde de mi mente Que me
pierde… En el
bosque triste de mi confusión. ¿Preocupación? La tengo… y
sin razones urgentes o agudas. ¿Dudas? ¡De mi luz
y de mi sombra, dudo! Dudo del
todo mi ser y de mi Yo. Y lloro… |