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Mariposa de luz A veces eres
amarilla lámpara de aceite, mariposa, estampilla que flota y
dice “hola” y con tristeza trepidas titilante. A veces me iluminas con mimos y
sin prisas, en abstractos parpadeos
picarescos que blanquean con arrullos las paredes de mi alma. Y aun otras veces... eres carburo que ciega
violentamente y te vas, dejando sólo la imagen de una sombra. Eres guapa y blanca y aurífera y
fulgurante. Y aun así, prefiero esa mariposa
cuya llama vacilando me sonríe... y entre murmuros y guiños me da un beso. Sí... Te quiero cálida y de cariñoso
ocre. |