TODOS AMABAN A CRISTINA
Todos amaban a Cristina porque tenía los senos blancos porque su vientre semejaba un dulce cáliz donde se ahogaban las oraciones y los
salmos “Yo soy la eternidad y la
vida” decía Cristina mientras los días comulgaban en su cuerpo y un río de hostias florecía entre sus
piernas iluminando las aguas del recuerdo y del
olvido “Todos amaban a Cristina”
repetían los pájaros “Todos amaban a Cristina”
garabateaban los peces al desangrarse en la arena y ella se descolgaba de su sombra como una mariposa de miel llenando el aire de caricias y de pétalos
azules quemando con su aliento la camisa de los
siglos desenterrando el esqueleto del viento en una plegaria de besos en un canto de amapolas tristes que sólo sonreían al verla Porque ella era la paz en la carne de los
templos era el vino en la misa del domingo era el pan en la mesa de los sueños Todos amaban a Cristina porque clavada desnuda en la cruz sus senos blancos iluminaban el mundo |