LA HIJA DE RIMBAUD
La niña del vestido abierto se levanta a la hora en que las palabras están de fiesta Porque ella misma es una fiesta cuando tiende sus muslos al sol y el viento la recorre con sus dedos infinitos Un triciclo de cristal la espera junto a las flores del patio y un nido de mariposas ciegas se desnuda entre sus huesos de miel Y en su lecho de plumas azules ella cuelga sus trenzas de trigo y cuenta sus abejas muertas hasta quedarse dormida mientras la tarde la envuelve con sus labios amarillos La niña del vestido abierto se despierta a la hora en que los relojes sueñan porque ella misma es un sueño cuando abre su vestido y los gorriones se amontonan locos de amor sobre sus pechos de papel |