CONFESIONES

 

 

No estoy, no soy, no pertenezco

vago de lado a lado como un gran gusano negro

Mi corazón tiene sus propios piojos

mi historia es un collage de perros viejos

que no ladran por temor a desaparecer

Mi infancia me persigue con un cuchillo

me persigue con un palo sin golpearme

me persigue con retratos y con flores

que se pegan a mi sombra sofocándola

 

Será que todavía pienso

que los árboles crecen de noche

que la pluma canta más que el mismo pájaro

y que el pájaro mataría por ser pluma

 

Será que en mí la vida se deshuesa como un sapo

como un sapo pero no salta

se arrastra

aúlla como un quiltro desgarrado

mientras la muerte le lame las axilas

y las ánimas rasuran el umbral del miedo

 

La muerte me persigue con su carretilla al hombro

se desviste lentamente para que yo la vea

y me saluda de vez en cuando

dando gritos de vieja ardiente

 

 

La muerte tiene cuerda para rato

y yo que conozco sus trucos

yo que conozco su voz

yo que le sé hasta el ladrido

yo que me parezco a ella

como un mellizo fiel y resignado

yo soy la muerte también

y desde ahora soy eterno