y moriremos por siempre y será un premio

un premio a nuestros pies y a nuestra médula

un premio a nuestra antología de vidrio

Y lloraremos gusanos y lloraremos ratas

y lloraremos hormigas sin fecha y gatos de luto

y lloraremos sonrisas en los ojos ajenos

y negros bosques

donde una flor se arrancará los cabellos

Porque este cielo aún no me conoce

aún no oye el acorde que llevo en los sesos

no me conoce, y soy el objeto que soy

y a veces también soy otro y estoy lejos

y me extiendo por muros y calles

y pueblo estrellas

y dejo la luna en la mesa, sin avisar

y me emborracho a la salud de nadie

y me despierto en medio de las cruces

con una vigilia de araña

y con un beso dedicado a cada muerto

y a cada muerto un abrazo y un latido de tumba

y a cada muerto un suspiro

un trozo de mi antiguo corazón

que se derrama como un río de gemidos