VUELO SUBTERRÁNEO
Soy el objeto que soy y a veces también soy otro y estoy lejos sentado en agua y tierra y en el eco de las lenguas ardientes Y duermo, sí, duermo la colosal aventura de la palabra humana acuchillada y ebria sangrante en el recuerdo de los muertos que parecieran venir de adentro y sollozaran al verme escribir sus
nombres Y ahora, cuando sale de mi boca esa tonada de lluvia y sol mojado me recuesto por todas partes y respiro
cicatrices y recojo las migajas que le sobran a mi
alma y tengo frío y me despierto en medio de las rosas sin entender quien vive o ama todavía Por eso es que mi ombligo no tiene edad y sigo esperando el día de los besos
perdidos aún cuando mis uñas no tienen ganas y mi cabeza está más triste y oscura que
nunca aún cuando mis sueños son anónimos y mis huesos ya no encuentran el murmullo de los siglos Y vuelvo a deletrear cenizas y vuelvo a perseguir mi sombra y a este árbol que agoniza entre mis
dedos lo enterraré conmigo y volaremos en espiral como los dientes de algún resorte y moriremos juntos, sin ataúd como las cuerdas de una guitarra olvidada |