ORACION A MI JUEZ
Padre nuestro que
estas en el Juzgado
que te vistes , te calzas,
nos ignoras.
Tienes hijos los besas, los comprendes.
Tienes madre, la quieres,
la proteges.
Que percibes tu paga, que la gastas,
despreocupas de nos,
que nos olvidas.
Padrenuestro que estas en el Juzgado
por las noches te acuestas,
no nos piensas,
y en la noche aquí lejos,
te evocamos,
nos mordemos al suelo, nos morimos
castigamos la piedra
con los puños, con las manos unidas
con las uñas.
Padrenuestro que estas en el Juzgado.
Que proyectas, celebras, que disfrutas
que te sientes feliz
que nunca estamos en tu amor ni fulgor
ni en tu sonrisa.
Baja al mundo de
nos, danos tu mano
ponte un poco la ropa de desdicha,
sé pequeño, sé opaco,
un punto apenas,
el negado de ayeres, sin mañana,
y el perdido del todo,
irrescatable.
El metido en el frío, como un perro,
sé ladrido y aullido
sé un instante
cada niño que un día sepultaste
con la augusta operancia de tu firma.
Sé perverso y se cándido en un solo
ser que mira y escucha
y no comprende;
sé ese bruto que soy, que te lo debo.
Sé un instante yo mismo,
y no te mires,
desde mí temblarás te verás turbio.
Padrenuestro que estas en el Juzgado,
que no estas, ni estuviste,
así no sea.
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