|
EN UN MISMO DÍA Lo pregonó la policial
de diarios. Murió carbonizada una
criatura! Sobre cemento en
abrojal miseria. Una vivienda de madera y latas, murió carbonizada una criatura. Tal vez sin tiempo siquiera a tener
nombre, murió carbonizada una
criatura. En el vaho primero de la escarcha, murió carbonizada una
criatura. Mientras los zares del deporte estaban alimentando pollas para el fútbol murió carbonizada una
criatura. Mientras crecían los Casinos altos, como altivas blasfemas catedrales, murió carbonizada una
criatura. Mientras la ley pulía sus incisos en creciente limado a libertades murió carbonizada una criatura. Fue en la ciudad de Buenos Aires, fría, hoguera y fría mansión de vendavales, murió carbonizada una
criatura. Quedó sin ojos, sin dolor, sin manos, y sin hambre, también... sólo un
borroso corazón de
cuna. Era un pájaro triste el que
elevaba, con sus plumas de humo. Todo en un mismo día, sucedió. Murió carbonizada una
criatura. Eso es también historia, no lo
olviden. No habrá bronces ni mármoles, la nada sublimará su efímera presencia, pero es
también historia, no lo olviden.
|