EN UN MISMO DÍA

 

Lo pregonó la policial de diarios.

Murió carbonizada una criatura!

Sobre cemento en abrojal miseria.

 

       Una vivienda de madera y latas,

murió carbonizada una criatura.

 

       Tal vez sin tiempo siquiera a tener nombre,

murió carbonizada una criatura.

 

       En el vaho primero de la escarcha,

murió carbonizada una criatura.

 

       Mientras los zares del deporte estaban

       alimentando pollas para el fútbol

murió carbonizada una criatura.

 

       Mientras crecían los Casinos altos,

       como altivas blasfemas catedrales,

murió carbonizada una criatura.

 

       Mientras la ley pulía sus incisos

       en creciente limado a libertades

murió carbonizada una criatura.

 

       Fue en la ciudad de Buenos Aires,

       fría,

       hoguera y fría mansión de vendavales,

murió carbonizada una criatura.

 

       Quedó sin ojos, sin dolor, sin manos,

       y sin hambre, también... sólo un borroso

       corazón de cuna. Era un pájaro triste

       el que elevaba, con sus plumas de humo.

       Todo en un mismo día, sucedió.

Murió carbonizada una criatura.

 

       Eso es también historia, no lo olviden.

       No habrá bronces ni mármoles, la nada

       sublimará su efímera presencia,

       pero es también historia, no lo olviden.