MADRIGAL I

 

¿Qué me has robado un beso...?

si tu no me robaste

si soy yo quien te hurta

los besos que tenía guardados

para darte.

Te llevas un trofeo, ingenuo

si no sabes,

que fui yo quien te puso

laureles de combate.

Y estoy como me hallaste.

El beso que te llevas, pues ves,

te lo regalo,

lo guardes o lo arrastres.

Y si un día precisas

 reposar de locura, tu cabeza

cansada,

en plumas de ternura,

ese beso que llevas, te servirá

de almohada.

Y no retornes nunca, corre, pregona,

canta,

que en tanto tu pregones,

mi beso irá contigo, besando

tu garganta.