|
¿Qué me has robado un beso...? si tu no me robaste si soy yo quien te hurta los besos que tenía guardados para darte. Te llevas un trofeo, ingenuo si no sabes, que fui yo quien te puso laureles de combate. Y estoy como me hallaste. El beso que te llevas, pues ves, te lo regalo, lo guardes o lo arrastres. Y si un día precisas reposar de
locura, tu cabeza cansada, en plumas de ternura, ese beso que llevas, te servirá de almohada. Y no retornes nunca, corre, pregona, canta, que en tanto tu pregones, mi beso irá contigo, besando tu garganta. |