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"Su
Salmo al Retorno me interesa, en especial "El hijo que no quieres"
y "Cuando tu sepas mucho" me han conmovido. En ellos la emoción
emerge de un modo necesario y orgánico porque está en los hechos y en la
situación que refieren y no dependen de artificios verbales.
La felicito por esas dos composiciones o inmediatas comunicaciones y espero
que escriba otras no inferiores, para su felicidad y la nuestra.- J.L.Borges CUANDO TÚ SEPAS MUCHO Ven acá mi pequeño, ya está limpia la mesa,y trae tus cuadernos.Me quedaré aquí cerca, mirando cómo estudias. En voz alta, te ruego, que aunque yo no comprendaha de saberme a música. Tú sí, harás cosas buenas, cuando seas el hombrebien hombre que yo espero. Y cuando tú seas, así como te quiero,como la miel de bueno, como el dolor profundo,como el acero, recio,con todo lo que sepas y todo lo que sientaspodrás cambiar el mundo.Tú verás hijo mío,por qué no alcanza el trigo para todas las mesasy no hay calor bastante, y hasta el aire escasea. En voz alta te ruego, aunque yo no comprenda.Tú encontrarás la forma, tú hallarás la manerade que cesen los hombres de padecer miseria. El cansancio, ya siento, doblega mi cabeza,pero yo necesito compartir en fatigala carga de tu esfuerzo. Tu voz nombrando mares, montañas, diques, puertos,me arrulla y reverdecenternuras de mi infancia marchitas en el tiempo. Y soñando en el hombre que serás, mi pequeño,como un niño que esperaque el alba nueva traiga cumplida una promesa,feliz me iré durmiendo...Y la noche está fría, y es de hielo el silencio,montañas, mares, puertos,ya apenas si te escucho; cuando tú seas grande,cuando tú sepas mucho,
tú hallarás la manera
de mejorar el mundo. |