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He de irme He de irme, dejando, mi ruego de piedad por los rincones, con mi pobre voz quebrándose y con mi
cansancio, en alguna noche en que la luna llena se vuelque por mi
cuarto. Silenciosamente y con la briza última que aliente de mis
labios, apagaré mi lumbre y saldré dspacio, dispersando en el aire los besos que me queden para tanta criatura que no ha besado nadie. Saldré sin despedirme, acariciando... He de rogarle al viento que me preste su mano y rozaré los árboles dormidos a mi paso. Partire con el cielo, tan azul y tan diáfano que parezca increible. Y cantaré al espacio con la voz imposible de mis venas sin sangre, para todos aquellos que se duermen sin madre. Por encima del árbol, más allá de los
pájaros, al borde de las nubes se extenderá mi abrazo. Desvanecida en luna penetraré en el rayo que ilumine la almohda de los que quiero tanto. Y volveré en la lágrima de los niños que
sufren, y volvere en un beso sobre su pie descalzo. He de irme dejando mi ruego de piedad por los rincones en la hora increíble, acariciando.... |