A DIOS ROGANDO
Hay
veces,
y otras no tantas
en que se arrebata
la merced
de un ser bien querido.
Con saņa,
fuerza y maņa
se atraviesa por entero
algo que no nos pertenece,
Otro cuerpo.
se nos llora
con perjuras;
mientras alguien
la súplica implora.