Noche a rayas

Yo era feliz así,
de cualquier manera;
entre colillas consumidas
y alguna que otra borrachera.
Me arreglaba con entusiasmo,
y salía a la calle
a escuchar desesperados
alabar mi belleza podrida.
"¡Guapa!" me insultaban,
"¡Sácate esa falda!", me instaban
"Ven a follar", me ordenaban.
Entre un rosado,
Martini seco,
tinto del condado
y cuatro carcajadas
me hacía con la mercancía
de tal manera que resistiría,
hasta mañana o tal vez pasado.
Me creía, sí señores,
invencible ante el derroche
de simpatía y sombra de ojos,
y aletargada esperaba
ser devuelta entre mis despojos.
Me decían sin reparo,
-¿Y eso a quién no le gusta?-
piropos de niña rica:
que bababa feminidad
y desbordaba encanto.
Aquella medianoche
a eso de las dos,
me acerqué, no sin sigilo,
a la sala del baño.
Me marqué dos trayectorias ,
rectas como curvas
bien harinosas
pero sin llegar a ser espesas.
Mas la gloria tardó tanto en montar,
como en aquella ocasión bajar,
perdí mi ser,
hasta acabar peor que mal.
Al cabo de un largo rato
quien quiera que fuera
llamaba a la puerta.
"¿Tardarás mucho?"
me miré y me vi en el suelo
con un grifo de sangre
manando de mis fosas.
"¡No tardo, vieja zorra, no tardo!"
Alargué mi minúscula saya
y salí entre tumbos
de un charco aguado,
que nacía tras el inodoro.
Al pasar el umbral
un hombre mi miró
al tiempo que negaba con los ojos,
que no podía ser, se decía,
no al menos otra vez.
"Sí, sí lo es
y así seguirá
hasta que me alcance la eternidad."
Me cogió de la mano este hombre
y me llevó hasta una habitación,
juntó mi cintura
contra la pelvis
de un chulo más bien callado.
"Trabaja bien", decía el hombre
con la puerta casi en cerrando
mientras que el joven chico,
todo apurado,
ya me estaba entrando.
"No quiero", me resistía.
"Calla, guarra,
que aún queda hambre por saciar"
Y se masturbaba con una mano,
cuando con la otra me obligaba
a chuparle la espalda.
"El depósito, el depósito,
lo tengo que vaciar"
"No quiero" repetía,
pero una vez dicho esto,
él ya acabara.
"No quería, entre lloros,
a mí misma me gritaba,
yo nunca quería"