A MEDIAS
Septiembre...
y ya me encuentro
desvalida ante tanta guerra:
Me falta medio brazo,
media pierna
y me siento desfallecer
sin un maldito féretro
donde muerta poder caer.
Octubre llegó
con sus ganas de enfriar,
se me heló media cabeza,
la mitad de mi mirar
Me alcanzó Noviembre,
volando pasó conmigo,
rasurante, gélido,
raptando por el camino
alguna oreja,
y de mí hasta el ombligo.
Recé por ver Diciembre,
no quería perder más trozos,
pero no vi cumplido mi deseo;
en un ocaso cerré los ojos
y a medias
Enero me perseguía de nuevo.
Pedí por el año próximo...
otro cambio de cerebro,
un pellizco de ánimo.
Pero cuando quise verlo,
no pude,
¡volaran todos mis miembros!
Me topé sin un alma,
Dentro de mi propio cuerpo.