Patente

¿Quién sembrará la vera del camino
de lágrimas y penas?

¿Quién vestirá de seda mis recodos
y arrancará la celada de mi reino
en la última nota musical
de mis  temblores?

¿Quien dirá por mí lo nunca dicho
y sabrá escuchar lo que he callado
y verá en mis ojos el reflejo
de la vida interna que he ocultado?

No será la paz la que lo mueva
ni se dirá, por pretexto, enamorado;

muda faz, callado rostro
y diligente,
la muerte está,
resolviéndonos la vida,

patente
ya... esperando.