Evocaciones

En un gesto de su mano,
se concentra mi mirada:

porque...

hay mil cosas
que se ocultan tras los ojos
y otras mil,
que se esconden en el alma,
como un lago de remanso
adormecido,
por laderas de colinas
que lo miman
y lo guardan.

Así fluyen en sus manos
las caricias
que a mi piel las delicias
le desatan...
como gestos contenidos
de deseos,
en el tacto que perfilan
con sus llamas.

Ya encendida, mi piel...
se torna dulce,
cual manjar
sabrosito
entre sus labios;
que son fresas
con aromas de frescura
y claveles,
que quisiera
deshojados.

Cuan amarga me resulta
la ignorancia,
que pretende sentimientos
ser domados;
ni se puede
palpar lo inexistente
ni se puede
disipar si tiene tacto.

Es por ello, que sus gestos
me cautivan,
deseosa de encontrar
explicación...
un porqué,
a ese "algo" que transforma
cual milagro repetido
la simpleza de un suspiro
en delicia... del amor.