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De-ti-de-mí
Este cariño-amor
se ha instalado
entre mis ojos y mi pecho;
sabe
de-ti-de-mí,
como verbo conjugado y reflexivo...
mío tú,
tuya mi espera...
un requiebro que en pasado,
por futuro se plantea
el ser
condicionado siempre...
interrogativo siempre...
sueño de un ser-ya,
lo que ya fuera.
Este latir-vivir
que surgió sin pretenderlo...
vive-late
tan incierto
como un pozo
de deseos:
arrojamos las monedas
codiciosos y anhelantes
de alcanzar esa quimera
a pesar
de que la duda se plantea...
en quien feliz es,
de tenerte sin tenerte,
e infeliz pudiera ser...
si te tuviera.
Que de amor-amante
saben nuestras vicisitudes todas...
el nostálgico sabor de aquella tarde
en memorias repetida,
transformando cada encuentro
en acierto ardiente
de caricias tibias.
De-ti-de-mí,
el sabor de las naranjas...
de-ti-de-mí...
pedregosas calles toledanas;
tan nuestras,
tan de-ti-de-mí
que las sabemos-conocemos
y aunque otros las caminan...
siguen siendo
siempre nuestras.
Por tu amor-amante
por tu cariño-amigo
por tu vida conjugada
en el verbo de mi vida...
en zaguán quedará abierto
y tu silla...
junto a la mía..
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