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¿Quien robó tus castillos en el aire?
(Prosa versificada)
Hay en ti, esa fuerza que atraviesa
a quien te escucha,
a quien te mira...
a quien sigue la mirada de tus ojos
y alcanza ver,
lo que dices...
que te falta.
¡Ojos oscuros,
inmensos y dolidos...
que se clavan fijos en un punto,
del infinito!
Yo, los sigo
y su ruta se me pierde...
sin tocar el final
que tú le has dado.
Dónde están
tus castillos en el aire?...
quién robó de tus sueños
las torres inconcretas,
alegando, que al soñar,
nada se logra?
¡Que ignorancia!,
¡no supieron lo que hacían!
pues robando tus castillos
y destrozando tu reino,
te han dejado tan carente de alegría,
que tu vida, ya no es vida,
sino muerte
a pasos.
Yo, mi amiga...
no quiero verte
como alma peregrina,
encadenada,
a un mundo de silencios
y realidades duras.
Construiré de nuevo
esas murallas
que te guardaban impune
al tacto del maldito;
alzaré altas torres
y sembraré jardines;
pintaré los ríos
que devuelvan frescor
a la sonrisa,
de tus labios,
ahora marchita.
Mira...ven,
que nada cuesta...
ni hay ladrón capaz
de robar todo tu reino;
y tus castillos en el aire,
se alzan, inmensos...
junto a muros
que son míos.
¡Que ladrón
aquel que fuera...
quien robara
tus castillos
en el aire!
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