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Languidez
Camino descalza por la arena
en la languidez de esta noche silenciosa...
sintiendo la dulzura de la brisa...
que me presta su calor y su caricia.
La luna, siempre fiel,
altanera y juguetona me acompaña
y con un dedo delicado, va encendiendo,
parpadeantes farolillos de destellos
en los curvos filos de las olas...
que con timidez, hasta mis pies alcanzan.
Fijo mi mirada al infinito cielo
soñadora, por costumbre, sin motivo...
y de pronto percibo tu presencia
al otro lado del mar,
observando también...el infinito.
Feliz y gozosa me sorprendo
al compartir contigo este momento regalado
y sé, que aún sin verme, has percibido
mi ternura, calor y regocijo
a la distancia...penetrando mi mirada.
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