Amarantos

 

Mi cuerpo retumba,

los tambores claman...

Tan-tan desde dentro:

el tic-tac de mi alma.

 

Penetro mi imagen, esa misma que tú ves, para buscarme.

 

La tersura de mi piel,

impermeabilizó mi alma:

Cuero hizo de mis cueros,

amarantos sin agua.

 

Evocando el vientre de mi madre,

de ternura segada,

me perforo a mí misma

y transformo en guirnalda.

 

Mis venas de azules

en rojas oleadas,

son surcos de vida

que tengo velada.

 

¡Habladme! -les grito-

Me siento atorada...

¡Y afuera del cuerpo

no entiendo ya nada!

 

¡Habladme! –porfío-

¡Crecedme en guirnaldas

de pies a cabeza

un algo que me valga!

 

Mi cuerpo retumba...

los tambores claman:

Tan-tan desde dentro,

el tic-tac de mi alma.

 

Pesadumbre de mármol...

¡Hay que derrotarla!

Desterrar estas piedras

que tengo anquilosadas.

 

El sudor me recorre,

y en nardos, mi garganta,

emerge orgullosa

en cantos de mi infancia.

 

Demoliendo pasados...

 

Sobre mi pecho,

sobre mi espalda;

me encuentro a mí misma

viviente-enterrada.

 

Mi cuerpo retumba...

los tambores claman:

Tan-tan hacia afuera,

el tic-tac de mi alma.