Oración del amante

 

Duende en el espacio

fructífero de invento:

habita su mente,

plenitud de recuerdo.

 

Tacto de mi carne, 

aroma de mi pelo...

Que le cubra el alma,

como cubrió el cuerpo.

 

Que su amor no pase,

que supere el tiempo.

 

Anida en su torso,

el tersor de mi pecho

y acopla su abrazo

al molde de mi cuerpo.

 

Que yo, me sé más suya,

si él, me está queriendo.

 

Amor,

de amor no pases...

Amor,

¡llévame dentro!