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Oración del amante Duende en el espacio fructífero de invento: habita su mente, plenitud de recuerdo. Tacto de mi carne, aroma de mi pelo... Que le cubra el alma, como cubrió el cuerpo. Que su amor no pase, que supere el tiempo. Anida en su torso, el tersor
de mi pecho y acopla su abrazo al molde de mi cuerpo. Que yo, me sé más suya, si él, me está queriendo. Amor, de amor no pases... Amor, ¡llévame
dentro! |