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A Conciencia
Se despiertan pesadillas
en el sopor de mi sueño
y tan hondo
es el dolor que me acarrean,
que mi alma queda
sofocada en ellos.
***
La he visto,
conciencia
de mirada lacerada,
reproche firme
y descontento;
miedos,
transformados en armas
que contra mi misma
se alzan,
perversos.
***
No puedo retener la calma
ni evitar puedo el desaliento
y ese reproche maldito y fiero
que de mi boca se oculta al viento.
***
¿Acaso perdí la senda
que desde siempre seguí en silencio,
o tanta lejanía junta
confundió la mente y el sentimiento?
***
Caí, como cae la fruta
que un árbol sano, madura a tiempo;
lo que no supe, es lo que me esperaba:
a dulce manjar..., lujuria de hambriento.
***
La miro...
Y no quiere verme...
Y oculta diestra sus ojos negros,
que por no ver lo que los míos dicen,
elige astuta
tornarlos ciegos.
Y es que por mucho
que la presiento a diario,
muchos son,
los ignorados;
muchos,
los años lejos
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