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Prohibido
Tus versos,
entrevetados con los míos...
Tus soledades inquietas,
despertando tormentas
que no pudo calmar el tiempo...
y la tristeza...
que me alcanza de nuevo...
y el callado sollozo...
de lágrimas que me huyen...
Tu vida...la mía...
olas del mismo océano.
Se saludan en la distancia...
se mecen en la marea...
y reposan en la misma playa...
replegadas
complacidas
en su final conjunto.
Tan próximos...nos sentimos...
más, distantes;
somos...
las raíces...
de un mismo fruto...
prohibido.
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