Un cerco de alambrada

Un cerco de alambrada
rodea mi corazón marchito...
púas de acero perforando fibras.

Allí palpita apagándose mi corazón,
como un eco de sí mismo,
conteniendo su dolor, desgarrado y fiero.

Quedóse  prisionero... ajado
con su latido progresivamente
enmudeciendo.

Un aire furioso se enreda en el acero
y tensándolo,
ahonda en las desgarradas fibras...

entonces, llega la calma,
y todo... todo queda mudo.