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Lamentos
Volvióse oscura la
tarde;
temprano, cundió el incendio:
se nos nublaron los cielos
con humos de blanco y negro...
Los pinos, altivos y verdes...
testigos, en otros tiempos,
en pasado disfrutados,
y en mi alma, siempre eternos...
hoy son ceniza de hoguera
que cubren, despacio, el suelo.
Cenizas, que el aire nos llora
y dejan al valle... en lamentos.
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