Hipertensión ... ja!

 

Cubículo gris
acero y calma...
corre mi sangre,
¡ay, que exaltada!

Pastillita chica
traga y descansa;
tanta presión
¡hay que bajarla!

Extiende el brazo,
no digas nada,
no cruces piernas
confía y calla.

Ella me mira,
yo, digo nada...
sobran palabras,
¡sé lo que pasa!

Otra pastilla...
paciencia... nada...
espera y espera
la desesperada.

¿Qué sabrá la sangre
de mis venas cansadas?
Si presiones tengo,
¿cómo ignorarlas?

Pastillita chica...
ven y trabaja.