Quédate conmigo

Mi vida...... 

Arcángel nunca es olvidado...
ni dejado, ni ignorado.

Es alma par de la mía toda...
palpitar que resuena en mis entrañas,
corazón que habita este espíritu inquieto
que construye y mueve mi existencia.

Mi Arcángel vive su vida en mí,
como yo vivo la suya...
pues su gloria es el dominio de los cielos
y la mía, el sabor que de la tierra a ellos presto.

Unión así ¿cómo habría de romperse?
Se desmoronaría este yo que tú conoces
y nunca más volvería a saber lo que es la vida.

Un Arcángel, no es cosa desdeñable...
pues conocido ya, no hay quien lo abandone.

Quédate conmigo...
que si bien te necesito
también he
mil dulzuras ofrecerte.

(Ninfa, Las Arenas II)