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A mis añorados lugares...viajaré
Viajaré con mis recuerdos
hasta el verdor de tus pinos
y aspiraré....profundamente...
hasta que mi alma se colme
de tu verdoroso elixir perfumado.
El aire limpio y transparente,
invadirá mi cuerpo emocionado...
saludándome, celebrará mi retorno.
Y cuando vuelva:
¿reconocerás en mí
a la chiquilla traviesa....
que sin saber de maldades,
confiada,
se adentró en tus veredas?
¿Reconocerás el sonido
de mis amedrentados pasos de hoy...
temerosos por lo conocido,
cuando, en aquel tiempo pasado,
eran tan ruidosos y alegres...
cual manantial cristalino de tus arroyos...
que, encontrando una brusquedad en el terreno,
se convierten en cascadas de aguas claras...
transparentes y llenas de reflejos hechizados...
en el sol del medio día?
Mírame bien...en silencio
y a tus oídos llegarán
los latidos palpitantes de mi pecho...
¿los recuerdas, campo querido?
¿los recuerdas, angosto camino?
¿Por qué te fuiste, dirás...
sin comprender mis motivos...
si aquí hubieses tenido la paz...
tan constante, en tus principios?...
¿Porqué te alejaste de mí...
de estas piedras...de estos pinos...
donde podía jugar tu alma
sin dolores peregrinos?
Yo me fui, responderé...
sin siquiera haberlo advertido;
me enamoré de un extraño
que se cruzó en mi camino.
Me enamoré y le seguí...
tan lejos como él quiso,
que por su amor, yo dejé...
cuanto había conocido.
El amor, páramos tristes,
no entiende de otros sentidos...
que produce ceguera,
al corazón que ha vencido.
Alegraos de mi retorno...
no me reprochéis lo que no he sido...
que eso, lo llevo muy hondo...
con dolor, que lo he sufrido.
Regocijaos, altas montañas...
abrazadme, que os necesito...
envolvedme con vuestro manto...
e inundad mis sentidos.
Me dormiré entre tu canto...
y soñaré...
...que nunca me he ido.
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