Nana del Sol y la Luna


¡Espérame, Luna!
que yo ya termino...
y vengo a ocultarme
en tu manto de armiño.


Te espero, paciente...
¡no sufras, mi niño!
que todo acontece
a su instante debido.

Se acerca la noche
y vuelves conmigo
dejando que ocupe
tu espacio... con mimos.

Que  tú enciendes días
de luces y brillos...
mas llegada la tarde,
quieres un respiro.

Apaga los cielos:
¡no temas, mi niño!
que mientras tú duermas...
yo al cielo, lo cuido.


Ay, Luna, mi amada...
¡en ti yo confío!



...y cerrando sus ojos...
  se queda... dormido