Lágrimas negras

Se viste de luna
la noche perfecta;

llenita de brillo,
y cargada de estrellas...
un cielo de luces
presenta coqueta,
que viene a posarse,
en la oscura  alberca.

La dulce chiquilla,
se sienta a su vera
y fija sus ojos
perdidos en penas...
buscando destellos
que calman y llenan
su faz de sosiego
y su alma,
de enmiendas.

Si yo fuera luna
y hablarle pudiera
quisiera explicarle,
en cariño, de veras...
que un hombre merece
lo mismo que él trenza
y no hay que llorarle,
que no valen penas,
por alguien que miente
sin darse ya cuenta.

Se mira la niña
en la oscura alberca
y no ve las luces
ni la luna llena...
y sus ojos lloran
con lágrimas
negras.

Ya cubren las aguas
sus pies de azucena
y avanzan sus muslos
en aguas inquietas.

¡Que pena de años
que nunca ya viera
la niña que hoy dice
adiós
sin más quejas!

La luna se mira
doliente de pena
y pídele al cielo
volverse ya ciega...
que no existen lunas
ni noches perfectas
cuando lloran niñas
con lágrimas
negras.

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