Dos Días Cuanto apogeo de melancolía llenaron mis manos esa tarde, cuanto silencio estrepitoso pudo contra mis verdades Todo el universo me acongoja ni la lluvia es como antes, los rayos cual latigazos estallan en mil calamidades Como si no fuera funesto no poseer tu presencia, tus males. Para colmo me quede sin tierra, sin casa en esta tormenta que arde La lluvia se ensaña conmigo no me deja ni extrañarte si solo te fuiste dos días y parece que fueron cien tardes. |