Se Quedó Dormida

A la orilla del pueblo se aparecía una muchacha todas las noches, sentada en una piedra blanca, frente a una gaveta de mármol morada, con un ramo de flores en sus manos aperladas.

El viento fresco alborotaba su pelo largo y acariciaba con consuelo su mirada llorosa y marchitada. Su voz temblorosa rezaba sin parar, caminando alrededor de la vieja gaveta y gritando sin cesar...

"Donde estas!?".

Se acostaba constantemente sobre el mármol frío con las manos estrechadas mirando al cielo, pidiendo en silencio

"Aparece!... Aparece!..."

Una noche sin luna... estaba muy oscuro pero se podía distinguir los alrededores sin mucha dificultad. Todo estaba tranquilo, solo los grillos acompañaban a la pobre muchacha que estaba arrodillada al lado de la gaveta con sus manos ensangrentadas de tanto arañar la tumba de su padre amado. Con ansias rabiosas quería quitar la tapa de encima, pero su cuerpo no podía tanto dolor.

Ella, no podía vivir sin su padre. Ella, no podía ver la vida sin el.

Una noche de Julio, hizo pedazos el mármol de la tumba abandonada, y removió la tapa sucia y pesada. Sin miedo se acostó a su lado, y para siempre se quedo dormida al rígido esqueleto abrazada .... muerta, con una sonrisa en su rostro pálido.