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Matiz ebúrneo Mis manos en lento ritual ante las
palabras, ese que quizás dirimían los vocablos de claustros en habitos
de costumbres. Han pasado muchas vidas frente al rumbo
otoñal de mis palabras, una mente que de ebúrneo matiz filigranado, se
evapora en ideas al cenit convencional de la palabra, tratase de evocar en la distancia, la
corolación que imprime la inexpresada mutación del infinito, y posarse de
nuevo allá en la estancia, cofeccionar un vocablo junto con el dulce despertar de los sonidos, lograr dejar la
impresión semi-desnuda de linfáticas aurorinas que destelladas con el ebúrneo ropaje matutino, renacen de momento con su real amanecer. Rayos semi-candentes, colores de
suave luminosidad penetran en
escondidas entre efluvios dispersados en el aire que imprecisan asi la potencia
de radiales formas haciendo
girar en remolinado ambiente, el eco de las voces que delicadamente salen concordantes con un palpitar
sincrónico de la matinal resolana, mientras los sutiles sueños desde abajo,
empiezan a buscar el día indicando
caminos, sin el iluso porvenir sombrío. Callo, medito, miro mi sencillo hábito
consistorial, espero un poco, y al final lanzo un grito mudo, sin que nazca
el eco, sin que viva ese eco, sólo un mimetismo casi inapreciable en un acertado nacimiento
de mi nueva palabra..lanzada del pensamiento, y circundando el inmenso firmamento. |