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A la vuelta de mi esquina
Un frío calaba mi silueta de empedernido guitarrero, trasnochado y en licor hartado buscaba, con afán de beodo enternecido una flor, para un lindo corazón, de enamorado. Costumbre infalible, cada día a cierto nido llevar en catorceno día de febrero allegado, un pétalo flor, rosa y mi clavel perfumado si hallase; al celebrar el amor del establecido, tropezando con otro más beodo que mi facha divagué mi silencio callejero; al mirar su canto, ese arpegio, su guitarra del sentido pasacanto, fué mi opción de curar así, mi cruel tacha. Dialogamos en señas peregrinas, toda mi vida de apuros y amores consentidos, insinuando mi nueva correría, hallar una flor; !OH, Buscando en mi noche- exclamó:"allí la vi y está enternecida". De mi necia libertad en la exaltación maltrecha, corrí alocado hacia el lugar donde había indicado, y allí encontré un viejo ramo, todo deshojado en la vera de camino, del borracho y de su brecha. Sin mi alimento diario, y mi alma compungida, el estertor del día avanzaba; una guitarra ahí me esperaba, y sin la rosa,? clavel o un alelí, mi regreso estaba en mi, o ¿volver a mi guarida? Que hacer....?....!! El dónde hallar una danza flamenca o de un scherzo, me ofuscaba el sentimiento; descuidé mi resolana, perdí la ilusión, y soy mísero; pierdo mi faisana.! que espero perder mañana? ... todo mi esfuerzo? Me armé de valentía, como un torero respetado, salí al ruedo de la vida, corajudo; hincado con celo, tomé el ramo en mi derecha y le di aire de cielo, robé al tonto, su guitarra, su vino; lo dejé dormitado, Volví a la ventana, de donde me habían votado, en mi mano: una roja rosa, floreció en desparpajo y entonando en Gavotte, mi canto allí de un tajo, completó mi deseo, a mi corazón azotado. Hoy un vino rojo, adoba mi llanto, un ramo nacido del labio beodo, sanó mi amargura, la casa hogareña, y mis hijos; y ella segura, aviva mi antojo, mi propia dicha; sé que le amo, como nunca en mi vida, bohemia me inclina, mi caso sentido, amor rebuscado, y vibrando en historias que el ocaso ceñía, voy recobrando, amor que sembraba, ya está volviendo alli a mi esquina. |