NOCTAMBULANDO

 

En mísera noche de errabundo

sin levantar la mirada peregrina,

cabizbajo en mi coturno

incierto,

deambulaba en larga y fría amargura.

 

Cada paso en silencio se perdía

en abismos inconclusos

en la senda,

esa misma que de día,

do, vivido

junto con el amor de mi vida

do, en algarabía.

 

Más.. en silencio nocturnal

y casi también de peregrino

buscaba el destino,

ese mismo que albergaba iluso,

el renacer del amor

casi perdido,

do, el corazón

llamóme

para mostrar su querer,

do, en un latido.

 

Todo el ritmo

de luceros en su firmamento,

que titilando ansiosos

me siguieron como al peregrino,

en la fría

amalgama renaciente

y, mostrarme en la distancia una estrella

con tu nombre

refulgente.

 

Y así, en medio de la noche,

del silencio,

y la tragedia en soledad enarbolada,

logré caminar

en el noctámbulo sino

de mi primer alborada.