El recuerdo llega.....y si el olvido fenece.......!

 

Así es que vivimos la distancia, fraguando los recuerdos, sí,

aledaños de imprescindible celo, y denotando inclemencias;

 

la tierra reclama sus derechos, el mar se embravece raudo

y besa sus corales con la furia de los vientos,

 

los volcanes resurgen del olvido,

la piel terrenal del continente brota

y aclama justicias imperdonadas,

la secuencia ambiental gira a la deriva,

las promesas enmascaran verdades,

 

la verdad se esconde temerosa en veleidad terrena,

la riqueza opulenta persigue el ideal en avaricias,

y la miseria humana prevalece en sincera afrenta,

la misma humanidad ciñe destinos,

 

los niños se refugian en noches de hambrunas,

la juventud se rebusca en medio de la maleza

de obscena presencia y de caos,

tiñendo inocencia con sangres de inocencias;

 

Así, debilmente y de sorpresa el recuerdo llega,

y si el olvido fenece, es porque llega la soledad

que desde su ancestro, predica su sepulcro con lirios

de anonadadas flores a su traslado, diseñado en sus orillas,

como un inmenso rio de traviesa estirpe en caótica resolana.