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Sirena...Sirena...!!
Navegaba la mar inmensa en la vida
con el impulso incierto del Destino,
fue momento, en que vino matutino
la ola perenne allí embravecida.
Mi barca, sin timones sobre vino
llevando el impulso tenaz de otra vida
junto a mi nostalgia; y de solaz y atrevida
naufragó en la popa, formando otro destino.
Al mirar el garete, al mar abierto había
una bella Sirena de cara Inesperada,
era mujer y semejanza de una alegría,
posando ornada larga cola, y escamada.
Y, ese nuevo amor como una barcarola
timoneó mi ser con un Beso y una Ola.
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