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SE HAN SUBLEVADO LOS INDIOS
Julio R. Olivera Oré
Ese paso continuo de pistoleros y comerciantes sin escrúpulos por territorios comunales, acabarán provocando un levantamiento, sino conseguimos controlar el preocupante comercio de armas que están haciendo llegar a estos grupos incontrolados de las distintas comunidades de indígenas.
Si es cierto que el ejército ha sido movilizado para intervenir de inmediato, son muchos los hacendados que podrán descansar durante las noches. Y para todos nosotros son muy alentadoras las noticias que vienen publicando los periódicos.
Y el hombre de confianza y Secretario de la Sub-prefectura de Yungay, dicho esto se retiró del despacho.
El Sub-prefecto recibía en esos momentos un telegrama en el que las autoridades militares le informaban de nuevos acontecimientos.
Y una después cuando el Sub-prefecto y su secretario empezaban a confiar en la intervención de los militares en el control de las Comunidades, llegó hasta ellos la noticia de que los indios incontrolados de Incapa-Collka, habían asaltado a caravanas de viajeros camino a Llanganuco, en el territorio de Huashcao, empleando rifles y fusiles.
Ni uno solo de los viajeros había quedado con vida, preocupando a las autoridades locales. Preocupación que pronto trasladaron a la capital.
El Sub-prefecto dió instrucciones a su secretario para que en su nombre solicitaría ayuda a los destacamentos militares de Caraz y Paltay, más próximos a las zonas de los hechos.
Desde estos cuarteles solicitaba a su vez refuerzos temerosos de una sublevación en masa de las Comunidades de indígenas que poblaban las alturas y miraban inquietas.
Esto animó al Sub-prefecto para solicitar a Lima la supresión de bebidas alcohólicas y armas en las comunidades.
No solo fue rechazada la propuesta del Sub-prefecto, sino que los periódicos desencadenaron una violentísima campaña antimilitar.
Enfurecido por el fracaso personal y la actitud de los enemigos, el Sub-prefecto convocó nuevamente a la Comisión de Asuntos Indígenas, con el mismo resultado que la vez anterior.
Solo consiguió que se dieran órdenes más severas a los militares, pero él sabia que eso no era suficiente. Al marcharse los convocados, mandó llamar a su secretario.
-Creo que tenias razón, vamos a actuar de un modo ilegal, pero más humano. La zona en que fueron asaltados los viajeros , preferentemente Incapa-Kollca, es un verdadero infierno. Las autoridades civiles no pueden hacer frente a tantos pistoleros y abigeos. Estoy seguro que a través de Yanama, llegan las armas y bebidas a los depósitos que hay en Yungay.
-No se olvide señor que el ferrocarril de Huallanca no tiene mucha vigilancia.
-Me preocupa las caravanas de gentes que salen con suicidas aventureros, que sueñan con enormes fortunas en las zonas del rio Marañon, por la región del Puruyuay. Creén que se enriquecerán nada más llegar a los arroyos y lavaderos de oro, en los territorios de los indios.
-Con la salvedad que muchos viajeros pasan inadvertidos por controles militares.
-Sea como fuere tenemos que encontrar un grupo de hombres que..no sé, no sé
-Decía el secretario, que es lo que opina usted?
-Creo que seria mejor enviar de momento un solo hombre, que controlara todo esto. Si hiciera falta alguien más, ya habría tiempo de enviarlo. Así no se sospecharía nada. Uno solo tiene más libertad de acción y puede indagar mejor y, encontrar las pruebas que necesitamos, para poder saber que métodos utilizan para hacer llegar las bebidas y las armas a estos grupos de indígenas incontrolados. De ello depende la vida de muchos inocentes-
-Entonces piensa que un solo hombre es suficiente?….no es eso?
-Depende de las condiciones de ese hombre. Conozco uno que si quisiera…Pero ha sido uno de los que más han defendido a los indios y considera injusto que vivan como lo hacen en “cuevas”. Es como el considera las comunidades. Ha de estar en su fundo Pakatiqui, cerca de la Pampa. Pasa largas temporadas con los indígenas además trabajan para él que habla su misma lengua Quechua y me consta que muchos de ellos lo estiman mucho.
-Y querrá hacer ese trabajo?…ten en cuenta que yo fui adversario de su padre en las haciendas de Hurcón, Llantacón y Cuzca.
-Esa familia sigue amando a los indios. Además puedo asegurarle que no conoce el rencor.
-Piensas que puede aceptar?
-Eso no puedo tenerlo seguro, excelencia, pero si usted quiere puedo ir hasta su fundo.
-Hasta Pacatiqui? !Estas loco!…Escribe y que venga.
_Le conoces mucho?
-Mi primo fue compañero suyo en la Universidad de San Marcos. Se quieren mucho-Entonces que séa tu pariente quien se lo pida.
-Seria mejor que lo hiciera el Sub-prefecto de Yungay, dijo el secretario.
-Ha de odiarme.
-Tenga en cuenta que no va a trabajar para el bien de usted, sino para el bien de los indios que están en manos de los comerciantes sin escrúpulos.
-No podríamos utilizar uno de los nuestros? Lo preferiría…Siento mucho respeto hacia los hombres que lucharon a las ordenes del General Gamarra y ya sabes que estimaba mucho a ese caballero, fue el espejo político en el que me he mirado siempre.
-Lo que usted ordene excelencia. Pero no olvide que ese muchacho seria ideal, maneja la Smit Watson como pocos y, monta a caballo como un autentico chalán. Es duro, inteligente y fuerte. Creo que ese seria su hombre.
-Esta bien, hágale venir. Quien era su padre antes de empezar estos alborotos?
-Cosechaban la mejor caña de azucar en sus plantaciones de Huayllamas y Ninabamba.
-Cual es su nombre?
-Ramón O’Brian
-Bien puedes avisarle. Que venga con rapidez.
-Haré que le escriba mi primo. Obedecerá en el acto, sabe que soy secretario del Sub-prefecto.
-Nos hace falta elementos como su pariente en el gobierno. Ahora recuerdo haber oído hablar de él. Fue uno de los que hicieron huir al forajido Torres hasta Hurcón. Nos tenia muy asustados, pensábamos que los indios harían una nueva masacre.
-Según más noticias, los Torres eran los que facilitaban rifles de repetición a esos grupos de rebeldes de las comunidades indias.
-Talvez tema algún tipo de represión por parte de las autoridades….le siguen considerando hijo de un traidor.
-Eso podría arreglarse. Hazle venir. Empiezo a interesarme por él. Ampliaré mi información de un modo hábil.
Al quedar solo el Secretario, frotó sus manos satisfecho. Estimaba mucho a Ramón O’brian, y esto podría suponer una Buena oportunidad para él.
Estaba seguro de que deseaba volver a combatir a los enemigos de su padre, que tanto daño le había hecho.
Juan Gonzales, el primo del Secretario estaba destinado en Shupluy, en el departamento de Asuntos Indígenas.
Cuando oyó lo que su pariente había propuesto al Sub-prefecto, comentó:
-Pero eso es lanzar a Ramón O’brian a una muerte cierta, ya que estoy seguro que aceptará. Ama la aventura y el peligro y, no nos odia tanto como creé el Sub-prefecto. Odia a los traidores como su padre don Ezequiel. Por eso es inexorable. Su corazón es demasiado grande y noble…. No me atrevo a llamarle.
-Tienes que hacerlo, ya que será su gran oportunidad.
-Si; eso es cierto-respondió Juan.
-Entonces ponte en contacto con él-Sería mejor que fuera a verle. Escribirle puede perjudicarnos. No es mucho lo que en esa parte nos quieren a los Yungainos.
-No será la hermana de Ramón la causa de este viaje?-preguntó el Secretario.
_Juan echose a reír y golpeando la espalda a su primo dijo:
Irene es muy guapa. No creo que esté esperando por mi, ni que se acuerde siquiera, además no olvides de quien es hija-Vamos, vamos, !no disimules conmigo!. El que políticamente piense toda esa familia del mismo modo, sé lo que ambos sienten el uno por el otro. A Irene me refiero.
-En eso te equivocas. Fuimos grandes amigos antes que estallara la Guerra por la Independencia. Llevamos demasiado tiempo sin vernos.
-Hasta es posible que se haya casado. No pensaste en ello?
-No importa, me gustaría ver a los dos hermanos.
-Como quieras..Cuando marcharás?
-En cuanto consiga el permiso
-Eso te arregla el Sub-prefecto no te preocupes
-Está bien
Se despidieron los dos parientes.
A los dos días de esta conversación le era entregado por escrito a Juan Gonzalez su permiso indefinido, enviado por el Departamento de Asuntos Indígenas de Lima.
Y un par de semanas después, se hallaba ya muy lejos camino de Pakatiqui.
Había dejado su maleta en el Hotel que encontró más próximo, al llegar a “La Pampa” y al preguntar por el fundo de los O’brian, le informaron que había unos trabajadores en la ciudad de la misma con su capataz.
No se atrevió seguir haciendo más preguntas. El encargado del hotel había quedado en mandar recado a estos hombres, para que le llevaran hasta la plantación.
En un principio temió llamar la atención por sus vestimentas, ya que pensó que sería el único que vestiría con aquella elegancia por allí, pero comprobó que, en efecto, se hallaba en una población de las que dieron fama a los ‘Caballeros de la Pampa’.
Seguía esperando a la puerta del hotel y los braceros de los O’brian aparecieron por allí.
Las mujeres curiosas le contemplaban risueñas por lo que dedujo Juan que no debían llegar muchos forasteros a menudo por alli.
Juan Gonzales era joven, pues no llegaba a los treinta y, su figura tenia elasticidad y distinción, aunque no se hallaba con esa ropa que “no le iba” según afirmaba siempre su primo.
Hacia demasiado tiempo que no veía a Ramón O’brian. Cuanto más le recordaba era de la época de la universidad. Era el alumno más alto y más fuerte.
Destacaba siempre. Recordaba las exhibiciones de colt de Ramón. Aquello era todo un gran espectáculo digno de ver por lo que los compañeros más allegados, siempre hacían apuestas con los considerados rivales.
Fueron muchos los que se vieron obligados por las circunstancias, a luchar frente al buen amigo. Aunque fueron muchos también los que se aliaron con su ideología.
Recordó el día en que su padre llegó derrotado a la plantación entregándose a un destacamento militar de los que acababan de ganar la guerra y, que le costó un par de años de prisión acusado de ayuda a los rebeldes.
Después de estos recuerdos no sabia Juan, como le recibiría el amigo. No quería pensar en la posibilidad de que Ramón O’brian no le recibiera como él creyó en un principio.
Dejó al lado sus pensamientos al oír unos disparos en el local que había frente al hotel.
Buscó protección, como muchos, en el interior del hall del mismo y, echo un vistazo a la calle y al interior del local desde la ventana que había cerca de la puerta.
Un hombre corpulento, mal encarado, con el sombrero echado hacia adelante, salía enfundando sus armas y, miraba amenazador en todas direcciones.
-Maldición! Es”El Callguash”- oyó exclamar a su lado.
Ese nombre no le decía nada, pero debía suponer mucho para los demás, ya que en sus rostros apareció el miedo.
Cuando se alejaba éste a caballo, salieron varios hombres descargando sus armas sobre él.
-Han esperado demasiado-comentó en voz alta.
-Si hubieran salido antes, les hubiera matado-respondió el que estaba junto a él- Usted no es de aquí verdad?.
-No, respondió Juan.
-Por eso habla así. Ese hombre es un demonio con las armas – y bajando la voz añadió: carece de sentimientos. No le importa disparar sobre una mujer o una niña si se cruzaran en su camino.
-No es posible exclamó Juan.
-Pues créalo…le vi matar un día a una empleada del bar.
Juan contempló durante uos segundos a la persona que hablaba y le dijo:
-y no le han linchado los testigos?.
-“El Callguash” es demasiado peligroso. Nos vigila a todos.
-Es que no hay autoridades en este pueblo?.
-Cuidado amigo. Que no le oigan decir que “La Pampa” es un pueblo. Hace tiempo que se conoce como ciudad.
-Gracias. Pido disculpas.
-Olvídelo. Volviendo a lo de la muerte de esa muchacha- fue considerado como un accidente desgraciado. No quiso “El Callguash” disparar sobre ella. Eso fue lo que dijo.
Los testigos iban abandonando el local y dirigiéndose a distintas direcciones una vez en la calle.
-Qué pasó?-preguntó uno.
-Ha discutido con un bracero de los O’brian y , le ha matado.
-!Cuándo se entere Ramón O’brian. Ya ha cometido “El Callguash” su primera torpeza. Ramón no va a asustarse de él. -Lo que debe hacer ese muchacho es no concederle importancia. “El Callguash” es un loco y será capaz de matarle.
Juan escuchaba estos comentarios y pensó que tal vez lo sucedido, hiciera marchar a los hombres de la plantación sin pasar por el hotel.
CAPITULO II
-Disculpe amigo-Yo vengo buscando a Ramón O’brian, soy amigo suyo-dijo Juan.
-Esta un poco lejos el Fundo para ir andando. Puede utilizar mi caballo, ya me lo traerá. Voy a quedarme aquí unos días-respondió el que estuviera junto a él en la ventana.
Entendió Juan que eso sería lo mejor.
-Si Quiere a Ramón O’brian, debe usted esperar aquí!- Inquirió uno de los oyentes-Sus braceros han salido hacia el fundo y no tardará en aparecer por aquí.
También eso era cierto.
Conocía a Ramón O’brian y, si no había cambiado montaría a caballo tan pronto supiera lo sucedido.
Al fin decidió quedarse y esperar la llegada de su amigo.
Estaba hablando con el dueño del hotel, cuando este quedó mudo de repente
-Juan volvió la cabeza hacia donde miraba su interlocutor mudo y , vio caminar al “Callguash”, que regresaba por otra calle distinta a la que había marchado,
Los indios de Ramón O’brian ya habían desaparecido.
Juan Gonzalez había aprendido a manejar el colt con Ramón, pero no era lo que se dice un hombre rápido.
Le miró con odio recordando la muerte de una muchacha por falso accidente y Juan lamentó no llevar armas como todos aquellos hombres.
Se detuvo “El Callguash” frente al grupo que había delante del hotel y entre los que se hallaba Juan.
Hizo desfilar su mirada con interés por todos los rostros diciendo:
-Hablan de mi verdad?
-Así es respondió de un modo mecánico Juan- Me estaban contando algunas de tus proezas….y no comprendo como las autoridades de esta ciudad, no te tienen entre rejas.
-“El Callguash” miró sonriente a Juan y de repente se puso muy serio.
-Por su forma de vestir le consideraba a usted un forastero más prudente..Además no lleva armas.
-Así podré decirle cuanto pienso de usted y que como supondrá no es nada bueno.
-Lo que tú pienses de mi no me importa-Procura no incomodarme demasiado.
-Si, lo comprendo. No tendría inconveniente en disparar sobre mi, aún estando desarmado. Qué puede esperarse de quien ha sido capaz de disparar, sobre una indefensa muchacha?
El rostro del temido asesino cambió de color
-Mira muchacho. !Continúa tu camino!. De tener que repetírtelo, tendría que matarte….Hay muchos que pueden dejarte sus armas.
-“El Callguash”, hizo caminar su caballo.
-El Callguash” quizás no pudiera tolerar eso-decía uno.
-Es que está sin armas….Si ese muchacho tuviera la desgracia de ir adornado con “ellas”, ya no viviría.
Juan Gonzalez era el primer asombrado, había hablado sin tener en cuenta sus palabras.
Todos le miraban con simpatía.
Entró en el hotel y dijo al dueño que hiciera el favor de avisarle la llegada de Ramón O’brian.
Con su atrevida acusación a “El Callguash”, habiase granjeado la simpatía general, por lo que trató de averiguar algo de los O’brian.
-Hace mucho tiempo que no véo a Ramón-Cómo está? Dijo-mientras apretaba el vaso de wiski que le habían servido. El que le había invitado, a quien iban dirigidas las palabras, respondió:
-Muy bien.
-Se casó?
-Que va- No es fácil cazar a Ramón O’brian-exclamó un Viejo cocinero- Ese, - es de los míos!
Y se echo a reír de su propia gracia.
-Y Irene?.-Tampoco. Y eso que es bonita y, está muy asediada por varios hacendados vecinos de la comarca. No hay quien entienda a esa muchacha….La han pretendido los más ricos del territorio, pero ha rechazado a todos. Y eso que ya no es una niña..Pronto cumplirá veintinueve
-No tanto dijo Juan. Solo tiene veinticinco.
-Bueno, es lo mismo, ya no es una niña.
No quiero saber nada más
La noticia le había confundido bastante y, no sabia por qué
Era lo que más había deseado saber y, sin embargo, quedó sorprendido que su cerebro no podía coordinar ideas.
Acabó bebiendo una gran jarra de cerveza.
Oía el rumor de conversaciones junto a él, pero no se enteraba de lo que decían..
Ahora el pensamiento de Juan Gonzalez estaba totalmente ausente.
Recordaba a Irene el día que la vio por primera vez en la Universidad, cuando fué a visitar a su hermano y, los dos días que salieron juntos.
Al siguiente año se repitió la visita y volvimos a pasear, afianzándose más la amistad entre ambos, por lo que Juan le pidió a la muchacha que le escribiera.
Recordando aquellos días pasó el tiempo.
Se decía que el hecho de que la muchacha no se hubiera casado antes, podía deberse a que hubiera perdido su prometido en la contienda y, por eso fuera reacia a escuchar las declaraciones de otros. Conocía muchos casos de jóvenes que estaban en esa situación.
Entraron unos braceros de hombres indígenas, blancos y un oriental que prestaban sus servicios en una conocida plantación de la comarca.
Hablaron con el encargado del bar., el cual hizo señas a juan para que se acercara.
Ha venido Ramón –dijo el del mostrador-Creo que anda por los locales, buscando al “Callguash”
No necesitaba saber más.
Salió a la calle y preguntó a unos colonos por él, los cuales les dijeron al momento en que establecimiento estaba.
No tuvo Juan problemas para localizar al amigo, una vez en el saloon, ya que su talla era inconfundible. Sobresalía bastante de los demás.
El sombrero de ala ancha lo llevaba con su peculiar estilo, ligeramente echado hacia atrás. Sonrió al comprobar que no había cambiado nada.
- Juan !que gran sorpresa, amigo mío!, exclamó tendiendo los brazos al amigo.
- Hola! Respondió Juan Gonzalez, abrazándose a él.
- De modo que eres tú el que preguntaba por nosotros en el hotel?. Iba a ir ahora para averiguar quien había sido, Los demás acompañantes se retiraron prudencialmente.
- He venido a verte, pero no me agradezcas la visita, ya que vengo con un encargo para ti, aunque bien mirado, podía haberte escrito que es lo que me pidieron hiciera. Pero decidí pedir permiso para venir a verte, aprovechando la oportunidad.
- Un encargo?. No te comprendo.
- Si, un encargo del Sub-prefecto.
- De que Sub-prefecto?. No será una broma de las tuyas.
- Del Sub-prefecto de Yungay. Y no es ninguna broma.
- Qué puede querer el Sub-prefecto de mi?. Tu sabes muy bien como pienso.
- Quiere verte y hablar contigo.
- No me interesa meterme en política, Juan. Estoy seguro que tu primo le habló de mi.
- No es eso, te lo ruego.
- Vendrás a casa. Mi hermana Irene se alegrará mucho de verte. Hemos hablado con mucha frecuencia de ti.
- También yo estoy deseando verla. Parece que fue ayer, cuanto tiempo ha pasado desde que nos vimos la última ves?.
- Según mi hermana, dos años y cinco meses.
- Iré contigo a la plantación. Me quedaré aquí hasta que logre convencerte.
- No es una orden Ramón. Es un favor, una súplica.
- Cuenta conmigo. No te preocupes. Deseo desde hace algún tiempo, salir una temporada de aquí.
- Vamos a tu fundo?-dijo Juan, con ánimo de llevárselo de allí.
- Espera. He de resolver antes un asunto urgente.
- Ya se de que se trata –dijo el amigo.
- Y yo ya sé quien habló al “Callguash”de ese modo. No debiste hacerlo y, menos sin los “adornos”precisos a tus costados. No es más que un cobarde asesino. Ha matado a un pobre hombre, que era como uno más de la familia, sin darle tiempo a defenderse.
-Pero dicen que es muy rápido.
-No te preocupes. Ya no soy aquel joven lento a quien conociste.
Juan abrió los ojos asombrado.
No había visto en su vida nada parecido y, se llamaba así mismo lento.
-Ramón-Dijo un hombre de color- desde la puerta- Viene El :Callhuash” hacia aquí.
-No me ha visto manejar el colt y viene decidido a culminar su Nuevo crimen- comentó Ramón O’brian.
-Busco a un cobarde que mató a un honrado peón que acababa de cumplir 50 años, sin darle tiempo a defenderse. Si ese cobarde eres tú…es entonces a quien busco.
Todos los presentes estaban pendientes del odiado pistolero.
-No te han informado bien….Me ofendió y me defendí. Quien insulta como tu lo acabas de hacer no puede esperar otra cosa que la intervención de las armas. !Y más cuando esos insultos provienen de un traidor como tú.
-Están oyendo, los que nos escuchan, que no tendré más remedio que matar a este traidor, hijo de un despreciable rebelde.
-Tú si que eres despreciable.
-!Poca vida te queda ya Ramón O’brian.
-Estas acostumbrado a entrar en las granjas, ranchos y plantaciones, disparando por la espalda sobre indefensas familias, sin el menor escrúpulo. Yo voy a castigarte en nombre de tus víctimas. Lo que no comprendo, que el juez y el Comisario que no son unos cobardes te hayan permitido seguir en libertad. No puedo creer que les hayas asustado también a ellos..
-Eso debería hacerte meditar en tu torpeza.
Las manos de Ramón O’brian se movieron con rapidez y. el “Callhuash”, a pesar de su decisión de ir a las armas, al hablar asi, dictó su propia sentencia de muerte y, quedó tendido en el suelo con los ojos vaciados.
-Te felicito Ramón!. De haber tenido armas a los costados como tú, habría hecho lo mismo-exclamó Juan. -Gracias amigo, !Vámonos…!
Cuando llegaron al fundo. Irene quedó paralizada al ver a Juan Gonzalez.
Pero al fin sonriendo exclamó:
-Que alegría volver a verte Juan!. Pensé que jamás llegaría este momento.
-También para ti somos traidores?
-No digas eso, sabes que siempre respeté vuestro pensamiento.
-Dejamos de tener noticias tuyas….Ni una sola carta! Censuró Irene.
-No debes juzgarme mal. Yo te explicaré.
Los padres de Ramón y la muda Antonia recibieron con franca alegría a juan.
-Sigues soltero? –Preguntó Ramón.
Irene esperaba con ansias la respuesta.
-Si. Sigo como antes…soy el mismo. Y tú?
Y al decir miró a Irene, cuyos ojos descendieron.
- Ya te lo he dicho. Creo que es muy difícil que nos cacen ya.
Rieron los dos, permitiendo que Irene escapase
-Tampoco se casó Irene?
-Tampoco. Ella parece estar empeñada en imitarnos-respondió Ramón-Y no creas que no andan tras ella. Te confesaré entre nosotros, que ha pensado siempre en un estudiante ejemplar de la Universidad de San Marcos…Cómo se llamaba?
Y cómicamente, permaneció pensativo.
-Te ha engañado. Ni volvió a acordarse de él-añadió Juan riendo.
-Eso crees? No ha dejado de pensar ni un solo instante en ti….Cuando terminó la contienda y, de eso hace ya cinco años, leyó todas las relaciones de muertos y heridos que se publicaron temblando. Y cuando supo que estabas bien se alegró.
-Creo que me ha pasado lo mismo, Ramón. El no haberme fijado en otra mujer, fue porque ninguna me hizo olvidar a Irene. Mi primo suele reírse de mi y, me mortifica a menudo diciéndome: “Ya debe estar casada y con varios hijos”.
-Bien. Entonces no sigas perdiendo el tiempo. Ya no eres un niño. Anda ve a buscarla, te está esperando allí afuera. Suavemente Ramón, llevó a su amigo hasta la puerta.
Don Ezequiel, su padre, que había escuchado lo que hablaron, entro diciendo:
_No debiste hablar a Juan así.
-!Pero es cierto!. Se han amado siempre los dos, de no ser por las especiales circunstancias llevarían al menos cinco años casados…Cinco años y seis meses para ser más exactos.
-Pero conociendo a tu hermana…
-Ambos acabarán reconociendo que me deben su felicidad-cortó Ramón. Son tan tontos los dos, que habrían dejado pasar esta oportunidad también..
-Hay varios de por aquí, que se habian hecho ilusiones…Será un disgusto para todos ellos.
-Se trata de la felicidad de mi hermana y, yo sé que ama a juan Gonzalez.
-Qué le pasó al “Callhuash”?
-Supongo que estará ultimando los preparativos el enterrador.
-No me gusta que utilices el col con…
-Asesinó a un buen hombre que podía haber sido su padre…Y era como uno más de nuestra familia. No lo olvides.
-Confieso a que esto ayudó a que tomara esa decisión.
La presencia de doña Etelvina, madre de Ramón, disipó la borrasca que se avecinaba.
-!A vuelto la alegría al rostro de Irene!. Ahora estoy segura que era a Juan a quien siempre ha esperado.
-No lo dudes…Cuando marchemos Juan y yo, habrán quedado comprometidos. Juan ha sido siempre mi mejor amigo, Me gustaría tenerle en la familia.
-Te olvidas de quien es hijo?. El padre de Juan alcanzó el grado de Coronel en el ejército que nos derrotó…
-Sé que es un gran muchacho y que la Guerra ha terminado ya hace tiempo.
-Así debías pensar siempre-inquirió la madre. !Terminó la Guerra!. No tienes porqué atormentarte.
-Tuvimos suerte –repuso el padre, impresionado por el acento de su hijo-Creo que tu debes buscar también a la mujer que te haga feliz.
-No tengo tiempo de pensar en el matrimonio.
-Hay mujeres en el Callejón de Huaylas que….
-Cómo he de decirte que no me interesa el matrimonio.
Mientras fuera de allí, los dos jóvenes confesaban sus mutuos sentimientos, al cabo de tanto tiempo. Cuando horas después regresaban a casa, volvían muy contentos.
Y no ocultaban la causa de esa alegría.
CAPITULO III
Don Bentura Garcia Calderón y Azaña, Maestre de Campo,de su Magestad, Caballero de la Orden de Calatraba, fue poseedor de las tierras altas y bajas de Urcón, Yanaspampa y las tierras bajas de Pakatiqui, por los años de 1540,que fueron tierras comunales de la comunidad de Yantacón.Estas parcialidades más tarde se disputaban por su señorío Don Silvestre de la Cruz Huayna Capac Ligua,Cacique Principal del pueblo de Quenaspampa, por los años de 1760. Posteriormente estas tierras pasaron a ser propiedad de doña Carolina Bernui de Aranda y de su marido don Fernando Miranda, del pueblo de Llapo.
Don Luis Marino Romero, deja esta Capellania y lo redime su pariente don Nicolás Romero, cura del pueblo de Corongo en 1870. Más tarde por compra de la heredad por 300 libras peruanas de oro son adquiridas por don Ezequuiel Olivera Bernui y doña Etelvina Cortez Encinas, con las plantaciones de Huayllamás, los potreros de Higos-pampa, Ucucha,Torno-pampa,Chunyac, Yuracoto, Corral de Baños. Kaqui, Shito Rumi, Piñito y Huallpa-huasi, bañados por el rio Coronguillo y Uchumayo. Teniendo las aguas termales y, minero medicinales más prodigiosas del pais.
La esposa del severo don Ezequiel abrazó a la hija , y el serio padre de familia estrechó la mano de Juan . Esto, en la costumbre familiar , era dar consentimiento a las relaciones anunciadas .
Quizá, el que más alegre estaba, era Ramón , ya que le había preocupado mucho su hermana.
Ahora la veía tan contenta , que estaba feliz él al mismo tiempo. Juan tampoco disimulaba su gran alegría , y le molestaba tener que marchar tan pronto .
-puedes quedarte-Dijo Ramón yo puedo ir solo a Yungay.
-pedí permiso para esta misión , nada más .
-yo le explicare a tu pariente lo que sucede , que el se arregle con el sub prefecto
-no me atrevo… y conste que lo deseo. Ya sabes como funciona la política …
A la mañana siguiente emprendieron viaje los tres jóvenes a la Pampa .
Irene empezaba a pensar en las muchas cosas que tenia que comprar , por que Juan dijo que no estaba dispuesto a esperar más de lo imprescindible .
-No te parece Ramón , que debemos empezar a recuperar el tiempo perdido cuanto antes?
-A que estás esperando ?
-Lo deseo tanto como tú , Irene .P ero he de hacer muchas cosas . Tus compras pueden esperar . No querrás que vayamos cargados de baúles y maletas . R egresare de Yungau enseguida y , nos casaremos .
Ramon reia de buena gana por las prisas que le habían entrado a su amigo y compañero de Universidad.
Se consideraba, en el fondo un poco culpable de ello.
En la Pampa fue una sorpresa ver a Irene tan contenta y del brazo del alto forastero.
Entre los muchos pretendientes de Irene estaba Thomás Oliveri, uno de los más importantes exportadores de lana de esta parte del territorio de Urcón. Era quien más ilusiones se habia hecho, por pasar varias temporadas en la plantación de los O’Brien invitado por éste.
A Ramón no le era simpático, por su modo de pensar políticamente. Habíase constituido un Consorcio de cosechadores de lana al que poco a poco iban perteneciendo la mayoría de ellos.
Thomás Oliveri era el Presidente de éste Consorcio, la labor de este era muy compleja.
Ramón tuvo recelo y no permitió que su padre entrara en el consorcio, aunque el influyente Oliveri le dijera que era una locura quedarse fuera del mismo. -Cuentan con grupos de hombres decididos que protegen los campos y son una garantía antes que las ovejas sean trasquiladas por los braceros de las plantaciones.
-No te preocupes . Papá Nuestras cosechas y nuestras trasquilas están bien vigiladas . El que entre a nuestras tierras sin esos propósitos , no saldrá con vida de ellas . Estas son las instrucciones que he dado al personal . No estoy de acuerdo con las ofertas de ese Consorcio. Ni lo estaré nunca – repetía con frecuencia Ramón .
Thomás descubrió a los tres y salió a su encuentro .
-Hola, Ramón. Buenos día , miss Irene …algún pariente?
-No . Es un gran amigo mío. Va a casar a Irene – respondió Ramón mirando a su hermana – verdad, Irene?
- si – respondió ella timidamente
- no le parece , miss Irene , que a tenido muy oculto la existencia de ese hombre ?
- Hacia mucho tiempo que no nos veíamos – respondió Ramón – Teníamos sospechas de que había muerto
- No creo que haya sido muy aceptada y correcta la actitud de los caballeros de la Universidad de San Marcos –Arrastró Thomás.
Este se hallaba rodeado de amigos y personal a su servicio que le daban una gran confianza .
- No debemos reñir por esto , Thomás . Mi hermana es muy libre de elegir a quien ama . Creo que a usted siempre le dijo la verdad …;que no le amaba.
Como esta situación resultaba bochornosa para Thomás , se retiró al interior del saloon donde estaba y del que salió al descubrir a través de una de las ventanas la llegada de los tres .
Los hombres a su servicio debían conocerle bien , ya que no dijeron una sola palabra . Sabían que en aquel estado de ánimo era mejor mantener la boca serrada .
Los amigos , sin embargo, dijeron : - No podía esperarse esto de esa mosquita muerta . !qué callado lo ha tenido …!
- Es otro traidor como toda su familia . Creo que ella es lo mismo.
- No es conocido entre nosotros … es la primera ves que se le ve por aquí , pero mucho cuidado con provocar a su hermano Ramón . Ha matado con facilidad al “Callhuash”y no era de plomo precisamente .
-Bah… Tampoco era rápido . a mi no me engañó – replico Thomás
- No debes demostrar que te afecto tanto … !Es mejor despreciarla !
- !Se ha reído de mi ! !de mi y de todos nosotros – me decía que la dejara pensar y ya vez … he de darle una lección a esa familia
- Que no quieren, además, formar parte del Consorcio de Cosecheros de Lana –replicó otro
- !se arrepentirán …! Amenazó Thomás.
- Juan decia a Ramón :
- No debes tomarle en consideración lo que diga … Esta furioso…y cualquiera en su caso lo estaría . se había echo ilusiones respecto a Irene.
- Ilusiones que yo no alenté… Me habló de sus planes y , le dije que ni pensara en casarse conmigo . Ante la situación que se creaba tuve que hablarle con claridad …
- No no preocupemos por ello –dijo Ramón –Tendrá que ir haciéndose otros planes ese engreído .
Pero Ramón no conocía bien a Thomás .
Le molestaba , y mucho , que se reirán de él , y estaba seguro de que todos los comentarios serian irónicos respecto a él .
Había anunciado a los cuatro vientos que se casaría con la hija del viejo O’brian y ahora lo veían con otro y bien contenta , por cierto .
Cuanto más pensaba en ello , más furioso se ponía . Cada Mirada que sorprendía se le figuraba que se reían de él o que le tenían lástima . Y no sabría decir que le molestaba más .
Y descargó su puño derecho con fuerza en el mostrador .
- Se han fijado bien en el amigo de Ramón viste con la misma elegancia que los ventajistas del Callejón de Huaylas . Talves sea professional de naipe – Comentó otro
- Puede ser …-acepto Thomás algo ilusionado con la idea .
- Hemos de hablar con las autoridades . El despacho del Juez está más próximo que la oficina del Comisario . Y el grupo se encaminó a este despacho .
Pero Thomás supo hacer uso de su notoria influencia amenazando veladamente proponer al Consorcio de cosechadores de lana diferente persona para el cargo de Juez.
Y dio el esperado resultado .
-pasaré una nota al Comisario … - dijo .
En el momento que el Comisario leyó la nota enviada por el Juez , marchó en busca de los tres jóvenes .
Estos visitaban almacenes en donde Irene curioseaba los vestigios de la ultima moda llegados de Lima . Había de elegir uno para dejarlo en manos de la modista .
E l Comisario no se detuvo . Entró decidido en el almacén que supo que hallaban los tres .
Tras él entraron todos sus acompañantes .
- Ramón – dijo – Tendrás que perdonar , pero como no no conozco a este muchacho …
- Continué , Comisario . que es lo que le a encomendado Thomás ?. Le amenazó con no poder contra con los votos del Consorcio en las próximas elecciones ? .
- Deja de pensar en cosas raras … tienes que reconocer qu me resulta sospechosa la estancia de este hombre . - Era curioso … Mire Comisario , no se deje asustar …
- Déjales , Ramón – inquirió Juan .
- No quiero que te sometas al capricho de Thomás . Y está molesto por haberse hecho ilusiones que se desvanecieron , no es culpa mía , ni tuya , ni de mi hermana , sino de él . Porque a de acudir a las autoridades con algo tan absurdo como esto ?. Esta demostrando el Comisario que no sabe cumplir con su deber .
- Te equivocas Ramón . Por que se cumplir con mi deber , es por lo que deseo preguntar quien es , de donde viene y …
- Por que no pregunta lo mismo a las personas que contratan los dueños de los salones, donde usted alterna sin que le cueste un solo centavo?. Sabemos que los dueños de estos locales son muy generosos con las autoridades . El Comisario sorprendió la sonrisa de satisfacción de la mayoría de los oyentes .
- No te atreverías a decir esto en los salones .
- !Basta …! – gritó Juan – Comisario , ahí tiene mi documentación . Me llamo juan Gonzalez . y soy la máxima autoridad en el Departamento de Asuntos Indígenas en Huaras . Ramón y yo estudiamos en la misma Universidad
Los agentes miraban a Thomás .
- No fui yo quien indicó al Comisario que parecía sospechoso … si hubiera dicho quien era nos habriamos ahorrado todo esto.
- Acabo de preguntarle y espero que las autoridades de esta ciudad me ayuden a ello , que es lo que hizo usted antes de venir a esta población . Confío en que no halla necesidad de que tengan que intervenir las autoridades militares. Se verá ante ellas hoy mismo para ser interrogado.
- Esta fue una amenaza que asustó sin duda a Thomás Oliveri .
- Soy un ciudadano honrado que se dedica a cosechar una buena lana … - dijo .
- Hablare con los militares – replicó Juan .
Ramón gozaba con el rostro de pánico de Thomás . El Comisario se deshizo en excusas .
- Debe usted abandonar esa estrella , Comisario , añadió Juan .
- No sirve usted para ese cargo …! Deben nombrar otro! En cuanto a usted , señor Oliveri informaré a los militares que s encarguen de interrogarle , y es muy posible que tengamos que rastrear su pasado ya que pudiera ser interesante . Le autorizo que puede hacer usted lo mismo conmigo . Puede dirigirse al gobernador de Huaraz o al sub prefecto de Yungay .
Thomás le observaba en silencio .
- !vamos , Ramón .
El aturdido Thomás vivía los peores momentos de su vida.
- Ha hecho que pase el mayor ridículo de mi vida – dijo el Comisario cuando se hubieron ido los 3 jóvenes .
- Todas las personalidades que tienen un cargo como ese gigante deben darles a conocer a las autoridades de las ciudades que visiten para evitar situaciones como estas – inquirió uno de los amigos de Thomás .
- Y ya lo creo que husmeará en tu pasado . Como haya algo que no quieres que se sepa … - continuo el Comisario . Thomás miró al representante de la ley y dijo gritando :
- ! No tengo que ocultar nada , idiota !
El Comisario tuvo que hacer un gran esfuerzo para encajar el insulto del influyente cosechero de lana .
- Esto lo averiguaran ellos muy pronto … - replicó no es a mi quien tienes que convencer . Marcharon todos de allí pero Thomás estaba muy preocupado .
Juan , por su parte , preguntó a Ramón lo que sabia de ese singular personaje que era Thomás .
- Preside el Consorcio de Cosecheros de lana de este territorio , en el cual no he permitido a mi padre se inscribiera como socio . Estoy seguro que se trata de un grupo de ladrones . Recaudan mucho dinero a cambio de unos servicios que ofrecen …
- Solo actúan aquí? – La interrumpió Juan .
- No . El Consorcio tiene representaciones en las principales ciudades . Se hacen llamar “agentes .
- Quien autoriza a esos “agentes” ?
- Nadie . Ellos mismos … A mi lo único que me importa es que mi padre no participe en ese juego .
- No ha habido ninguna denuncia contra ellos?
- No . Todavía no – respondió Ramón .
- No tardaran en hacerlo . Es el sistema para obligar a los perezosos . Los mismos socios del Consorcio se convierten en peligrosos asesinos , aunque después de unos cuantos días rescatan la mercancía robada , la lana , afirmando que mataron a varios ladrones . Es lo mismo que se hizo en varios territorios del Perú .
- ! déjales no nos interesa . He advertido a los cosechadores de lana amigos . N o debieron asociarse a esta organización . El padre de Ramón que escuchaba , no quiso intervenir .
Era el día en que marcharon los dos jóvenes .
Irene paseo con Juan en Corongo antes de partir. Se besaron ante muchos testigos .
Uno de ellos aunque a distancia, era Thomás .
Supo que Ramón marchaba de allí con Juan, extendiéndose por su rostro una diabólica sonrisa.
El padre de Irene acompañó a la muchacha hasta el fundo de Pakatiqui.
Pronto se supo en Corongo que Ramón había sido requerido por el Sub prefecto de Yungay y eso hizo que la mayoría de la ciudad , respetase mucho más a la familia aunque siempre fueron muy estimados .
La vida en la plantación de los O’ brian continuó unos dias más sin novedad.
Una mañana descubrían que en la zona de Ninabanba en la que se cosechaba la mejor caña de azúcar esta había desaparecido cuando se personaron allí para hacer la molienda en el trapiche .
O’ brian visito al juez y al Comisario para dar cuenta de ello , y solicito la ayuda de las otras plantaciones .
Supuso en el acto que esto era una venganza de Thomás , y le busco , afeándole su conducta ante todos . Thomás afirmo que no sabia nada , y el barman corroboró que había estado toda la noche jugando con unos amigos .
Los amigos también dirían lo mismo en caso de necesidad . La coartada era perfecta.
El comisario formo un grupo de jinetes formado por colonos y braceros .Se personaron en el lugar de los hechos comprobando que la caña había sido recogida.
Horas más tarde aparecieron los sacos con la caña a unas seis millas de la plantación, en dirección opuesta a la rastreada. Don Ezequiel no comprendía nada de lo que estaba ocurriendo. No podía explicarse por que habían llevado la caña allí.
Doña Etelvina le tranquilizaba e Irene le pedia paciencia.
- ! Todo es obra de ese cobarde de Thomás! – Decía.
- Cálmate, querido – insistía su esposa.
- Por que no solicitas la intervención de los militares? , Papá?
- Dijo Irene.
El maduro O’brian comprendió que esta era una magnifica idea y la puso en práctica después de meditarlo bien. Ya estaban en movimiento ellos y así se lo comunicaron a don Esequiel.
Este, más tranquilo, volvió a su hacienda.
Sabia que estaba en buenas manos, pero Thomás no era tan torpe como creían.
Había estado en la Pampa y conseguido de las autoridades una autorización para que el Consorcio de cosechero de lana tuviera otro presidente .
La reunión tenia que ser convocada por el mismo Thomás , y cuando este volvió le dijeron que los cosecheros lo estaban esperando .
CAPITULO IV
Los visitantes se miraban entre si, haciendo señales afirmativas.
-muy bien, señor Oliveri. Las condiciones que nos acaba de dar a conocer nos interesan. Vallamos a su despacho.
-No se arrepentirán – replica satisfecho Thomás.
-Pero en caso de necesidad de protección del consorcio, no ayudaran igual que los de aquí?
-es la principal misión que tiene el consorcio; proteger el Ganado de nuestros asociados respondió Thomás
-Se paga al mes o por año?
-Eso depende de ustedes…
- cuanto hay que pagar ?
-El canon es de 20 soles anuales por cada 100 ovejas .
Contaran con todo tipo de protección y transporte gratuito de la lana hasta los más próximos almacenes . Así el personal no tiene que moverse para nada de la hacienda.
Thomás estaba perdiendo los estribos . No savia que pensar acerca se lo que estaba pasando . Solo veia que se estaba derrumbando el plan que había ideado, para largarse de allí , con una buena fortuna .Tenia incluso pensado engañar a sus mas leales amigos .
Nadie sabia que tampoco ingresaba el dinero del consorcio en el banco . que ascendía a varios miles de libras sino que él lo metía a su caja fuerte.
Tenia que ganar tiempo para que los ingresos que hacían a los asociados , a cambio de unos servicios , aumentasen lo más posible.
En todo momento tenia a mano el dinero del consorcio .
Esperó , antes de salir de viaje , el regreso de sus emisarios .
Quería ir tranquilo hacia la capital de Lima .
Por la tardanza de sus hombres , supuso que tendría que haber ido detrás del sentenciado por el , hasta encontrar una oportunidad .
Poco imaginaba Thomás que sus emisarios no podrían regresar jamás . y eso que habrían estado muy cerca de tener éxito .
Los amigos y acompañantes del jinete que iba hacia Yungay , esperaron un buen rato y , se iban a levantar de su escondite observatorio , cuando uno de ellos dijo :
- Fíjate …! Esos cuatro parecen llevar mucha prisa .
- Si . No hay duda ; han descubierto nuestro propósito . dejémosles que pasen delante . así nos convenceremos mejor . y de este modo , los emisarios de Thomás fueron seguidos a su vez . iban acercándose al policía . demostrando que eran buenos jinetes .
Pero este al volver la cabeza y ver cuatro jinetes , creyó que eran sus compañeros y le saludó con la mano .
Esto hiso que los cuatro se detuvieran . les dio miedo seguir . después de mucho discutirlo . Prosiguieron , pero con los rifles empuñados . los otros agentes . aunque distantes , distinguieron este hecho y precipitaron la marcha . los emisarios de Thomas vieron tras si a los otros dos , y nerviosos , dispararon sobre ellos .
Se disiparon todas las dudas acerca de sus propósitos . la lucha fue dura y dramática . uno de los policías resultó herido mortalmente en la cabeza . pero los cuatro emisarios murieron también .
Con esto , lo único que había descubierto Thomas , era su juego y que el enemigo era peligroso , mientras tanto , Thomás seguía esperando .
Por la noche su preocupación , no le permitía conciliar el sueño . Ahora empezaba a pensar si no habrían sido descubiertos por los policías .
Así pasó toda la noche y , a la mañana siguiente estaba convencido de que los muertos habían sido ellos .
Aumentó su nerviosismo cuando le avisaron que unos jinetes que venían del norte , recogieron 5 cadáveres , cuatro de los cuales eran empleados suyos . esto le desesperó . En la ciudad habían muchos policías .
Ahora pensaba que el hecho de que 4 empleados suyos hubieran matado a una agente policial , lo cambiaba todo . Acudió no obstante , al lugar donde estaban los 5 cadáveres y autorizó a que fueran enterrados los 5 .
Así lo hicieron . le extrañó que nadie reclamase el otro cadáver y llego a pensar si no se habría equivocado . lo cierto era que no le iban a estropear el plan , madurado con muchos años de anticipación .
Maldecía que sus hombres se hubieran dejado matar por que así no podría saber lo que había sucedido.
Con estos pensamientos marcho detrás del entierro de sus empleados.
El otro muerto fue acusado por los asociados del consorcio de ser los que habían robado la lana es la hacienda de los O’brian .
Esta versión agradó a Thomás Oliveri , ya q no había sido obra suya .
El comisario felicito a Thomás en nombre de la ciudad y , los pocos que no pertenecían al consorcio de cosecheros de lana , con ese hecho , se decidieron . A los O’brian , no les conmovió . Lamentaron , eso si , las 5 muertes , pero no sintieron por este hecho el menor deseo de ingresar en el consorcio .
Irene , que temía ser molestada por Thomás en ausencia de su hermano y de Juan se alegró al saber que había marchado.
Con Thomás iban 8 de sus leales empleados .
Los documentos traídos de Yungay fueron los que decidieron a los más remisos . Ni uno solo quedó sin inscribirse en el consorcio . Thomás hacia ver que sus hombres eran más eficaces aún que los policías y tenia la misma autoridad .
Sin embargo , cada noche pensaba lo sospechoso que era que los policías no salieran al paso de esta campaña , de la que tenían que estar informados . Este silencio preocupaba a Thomás .
Pero continuo acercándose a las fronteras de Huaraz y , llegó hasta la ciudad de Lima .
Tenia sobre si una gran fortuna y estuvo tentado en irse al extranjero, aunque seria una locura abandonar un negocio q empezaba a rendir extraordinarios beneficios .
Mientras poseyera los documentos que llevara no tenia nada que temer y este criterio le hizo audaz .
En su viaje de regreso a Yungay , tomó nota de los propietarios de las haciendas que querían utilizar los servicios del consorcio .
La llegada a Yungay de Thomás no preocupó nada más que a sus hombres . por su parte creyó que seguía engañando a los policías , pero uno de estos se presentó en la hacienda y habló con Thomás .
Al marchar Thomás se frotaba las manos con satisfacción .
Los policías le habían ofrecido ayuda en caso que la necesitara y , aplaudieron los proyectos del consorcio . Esto fue lo que terminó confiando a Thomás y , supo preparar su retirada sin levantar sospechas .
Vendía la plantación para poder dedicarse de lleno a los asuntos del consorcio y , todos estuvieron de acuerdo con esta medida .
No faltó quien quiso comprar .
El que más ofrecía era un caballero desconocido de Thomás, que se hallaba de paso .
Los hombres de Thomás marchaban a los fundos que esperaban los servicios de transporte del consorcio .
El caballero a quien interesó la hacienda , dijo tener dinero en la caja fuerte de su empresa por que no se fiaba de los bancos . Era propietario de una naviera en Chimbote , a unas 40 millas de y\Yungay .
Thomás no podía fiarse de ninguno de sus hombres para esto , por lo que después de hacer las escrituras en regla y ser firmada con testigos , marchó con el comprador . A cambio del dinero entregaría la escritura .
En los primeros momentos , hablaron de los negocios que generaba la naviera y por lo que podía ver Thomás , el comprador era un hombre entendido en la materia .
Cuando llegaron a la compañía del comprador gustó mucho a Thomás.
Varios empleados le miraban con interés . el edificio era regio y , su vivienda particular , del mismo estilo .
Desmontaron ante la casa y, un criado se hizo cargo de las monturas .
Entraron en el comedor en donde habían varios hombres
-pasa , pasa … hacia tiempo que no nos veíamos . Thomás , muy pálido , miro a todos . se sabia encerrado . No tenia escape.
Reacciono con rapidez y , dijo al que le acompañaba :
-Hemos hecho la escritura con otro nombre . -Sigues tan zagas como siempre, pero en esta oración no te va a valer de nada .
-Me llamo Thomás Oliveri .
-Fijate bien en mi .Crees que podrás engañarme? es mucho lo que has robado en la corporación .
Eran un grupo de asesinos abusaban de las mujeres indias pero descubrió su juego .Me estoy refiriendo al encargado de asuntos indígenas de Yungay .
-Nos vamos a quedar con tu plantación en compensación de tus robos.
Thomás vio su dinero y protestó .
- !Ese dinero no es mío es del consorcio…!.
- Gracias por esa aclaración –repuso el mayor de la policía, que le acompañó como comprador y propietario de la naviera más importante de Chimbote – tenia mis reparos por si era suyo .
- !esto es un atropello!!yo soy una persona honrada!. Presentaré la denuncia ante … .
Se interrumpió de pronto .acababa de entrar un Nuevo personaje , y la palidez de Thomás se transformó en lividez cadavérica .
-Hola , Oscar- saludo éste …dónde te has metido estos años?.te busque con afán por muchas comunidades indígenas y aún estoy esperando mi parte de aquello . Creíste que te iba a ser fácil engañarme, verdad?.
- ya ha oído a ese caballero … se llama Thomás todavía?-preguntó el que estaba sentado en el centro de la mesa.
- no conozco a este hombre … me esta confundiendo sin duda con otra persona . o es que está loco.
-!que pasen esos otros !.
Thomás pasó de un estado de asombro a otro de terror . los hombres que suponían camino de las haciendas, estaban allí . - todos han confesado cuales eran sus propósitos , Oscar – dijo el mayor .
ahora ya no tenia escapatoria . se consideró perdido y , ciego , de un salto felino , alcanzó la ventana echando a corer desesperadamente en busca de un caballo. A punto de conseguir su propósito , sonó un disparo que le hizo doblarse sobre si , y caer sin vida .
Los policías se miraron molestos . había sido uno de sus propios hombres que , quitando una colt al agente más próximo , disparó a matar .
- No había otra forma de evitar quien consiga huir . él a sido la causa de que nos veamos así sin tener culpa … fue el comentario que hizo .
- Ustedes sabían bien lo que hacían . no estaban engañados , ya que son como él .participan en los abusos y crímenes de los indios .
Y el mayor molesto , empujó al asesino .
Salieron todos de la casa y los braceros empleados del consorcio fueron sacados arrastrándoles .
Marcharon con ellos a Corongo . iban gritando de un modo desesperado , que nada tenían que ver con los asuntos del llamado Oscar.
-nosotros solo conocemos al que siempre hemos supuesto el Thomás Oiveri-presidente-fundador del consorcio de cosecheros de lana de Urcon.
- Esto puede ser posible . pero lo que no esta claro es que no haya hecho lo mismo con ese nombre…ustedes mismos lo han confesado.
Callaron , ya que efectivamente, así había sido .
En Yungay Juan había sido convencido por el gobernador quien agradeció a su secretario y al pariente de este el haberle proporcionado un auxiliar tan valioso .
Confiaba en él , y estaba casi seguro de que triunfaría aunque no se le ocultaban las enormes dificultades que encerraba esta misión .
En comunicación secreta dirían a los policías y jefes militares al frente de los distintos cuarteles , las características de Ramón , ya que debía viajar sin papeles que comprometían su vida.
Solamente los jefes de los puestos militaros debían conocer la posible visita de Ramón.
Pero Ramón , cuando el gobernador habló de ello , se opuso rotundamente.
Juan quiso ir con el , pero Ramón insistió con su deseo de ir solo .
Se dio cuenta Juan , de que lo que no quería el amigo , era separarle aún más de su hermana .
Y completamente solo , con los informes que pudieron facilitarle , salió Juan en dirección a la comunidad indígena . Iba recomendado a la compañía de diligencian , por si era necesario recurrir a ella .
Como no era una cosa tan apremiante, quiso convencerle Juan , para que volviera a la hacienda cuanto antes , pero Ramón se opuso a ello y partió al día siguiente .
Llevaba dinero suficiente en el bolsillo para adquirir lo que hiciese falta , principalmente un caballo si no conseguía un empleo en la compañía de la diligencia . Su proyecto era unirse a algunas caravanas y , para ello tendría que contra con un caballo .
Se dijo que pasaría una temporada en Huallanca de emprender camino a donde le interesaba . y lo que debía hacer , al pasar por alguna ciudad importante seria adquirir un buen caballo .
Consideraba asi como el primo de Juan , la ciudad de Huallanca, uno de los hornos donde se cocía gran parte del comercio con los indios .
El tren muy utilizado por el envío de productos agrícolas y otras mercaderías , debía ser objeto de intensa vigilancia .
Sobre el terreno estudiaría lo más conveniente esto le decidió llegar sin caballo . Así estaría más justificada su ausencia por unos días .
Pasaba las horas en los locales de la pequeña población en la que se hallaba y se distraía viendo jugar y admiraba la habilidad de alguno de los jugadores para hacer trampas sin que los demás se dieran cuenta.
Sabia que estos ventajistas trabajaban con sus respectivos ganchos , y que estos eran los que animaban a los pobres incautos , que terminaban siendo victimas de estos profesionales del naipe .
Al tercer día de estar Ramón en Chimbote ,la clientela aumentaba considerablemente , por lo que supuso la inminente llegada de las embarcaciones de fabricación India . Los comentarios que se hacían en el local , descubrieron que asi era .
La mayoría de los que esperaban las embarcaciones eran ventajistas , que buscaban los campamentos mineros donde estaba apareciendo oro . |