DIA
INTERNACIONAL DE LA MUJER
Cuando la vida de una mujer es el paradigma del ideal y sus
ensueños se plasman en la proporción de sus esfuerzos y
anhelos, esa mujer ha nacido bajo un signo propicio y su advenimiento al
mundo, marca un nuevo evo en la humanidad.
Recordando a Anna Jarvis
(Phyladelphia), fundadora en 1912 de la
“Asociación Internacional del Dia de
la Madre”, aquí en los Estados Unidos de Norte América, fue
privilegiada de la fortuna y una elegida del destino que nos dio esta fecha
inapreciable y augusta en homenaje a la mujer.
Cuando el sello del destino hace cruz y la estrella advocatoria es parva en promisiones, cuando el esfuerzo
de la mujer no tiene más incentivos que el sacrificio ni más
felicidad que un heroísmo anónimo, este “Mes
Internacional”, es también glorioso, sabe a triunfo y tiene el
aplauso de la palma y el esplendor áureo de la corona. Deveniran entonces estas fechas, como nuevas
efemérides de superación y doblemente placenteras y felices por
su ejemplo noble y exhortativo.
Rendimos pues tributo de nuestro júbilo. Y en el presente
singular, nos encontramos por fortuna congregados ahora con las mujeres de
habla hispana y de otras lenguas en quienes convergen un destino feliz y una
vida ejemplar en todo este universo. En
estas horas de polarización y antena, anhelamos que nuestras
agasajadas se conecten con nuestras simpatías y capten nuestro amor.
Hay algo más que la celebración de esta fecha, estamos
también para rendir culto a la personalidad y dignidad de la mujer
universal, llamase hija, madre o amiga, en quienes por privilegio se
evidencian, las leyes de las generaciones de lo bello y la herencia de la
honestidad.
Cuando ha logrado moldear sus principios y forjar sus ideales, cuando
ha alcanzado a concebir sus fines propios y embellecerlos, con una
ética individual substrayéndola de la promiscuidad, y tiene un
eje de referencia y una órbita vital, esa mujer tiene personalidad y
se evidencia su dignidad cuando actúa en la vida, con arreglo a sus
normas, consecuente con su credo religioso, con su moral social y con su
orientación filosófica.
Grandes y nobles en la ponderación de la amistad, magnificas y
elocuentes en el trato, apolíneas y serenas en la visión,
dionisiacas y desbordantes en la función maternal, excelsas en la vida
del pensamiento y gentiles en la de relación y con sentimientos
líricos en el alma.
Evidentes, como son las cualidades de la mujer, consideramos entonces
que en su textura psico-fisica
existen los elementos de organización superior y de aptitud
fácil, que han generado su facultad vigorosa y, vienen conservando y
seleccionando un tipo de excepción dedicada a embellecer la juventud
con el apostolado de ser madre, habrían como Julieta esculpido un
empíreo para el trono de Dios, como Micaela Bastidas, pontificada con
la balanza de la justicia o como Sor juana Ines de la Cruz, extendiendo su brazo protector en la defensa
de los sagrados derechos de la mujer, o como tantas otras mártires,
intelectuales o humildes luchadoras sociales. Para ellas nuestro más
grande respeto y nuestras voces elocuentes de reconocimiento y, para aquellas
que siguen en pie de lucha, por conseguir mejorar su porvenir, todo nuestro
apoyo. |