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LA CONCHUCANA
La naturaleza pródiga y el paisaje exquisito Son las fuerzas artísticas Que créan la policromia de la flor, El trino de las aves Y la belleza de la mujer.
Aureos torbellinos de risos de seda ó centellantes trenzas de ébano. Un talle de liana o de acero con perfiles de ave o de lirio.
Es la euritmia arrogante y bella de un a deidad primaveral c es la visión ensoñadora de una hada o un ángel?
Incha el seno y avienta atrás la cabellera incendiada, es la efigie de Diana en "caceria del amor".
Aprieta los flancos En el compas del garbo Y ofrece altiva la cara A la caricia del céfiro O al azote del vendabal.
Aquella mujer es la amazona Que doma un corcel o descoyunta una fiera O es la paloma dulce y fiel Que arrulla con su canto.
En la mirada de esta mujer hay eflubios Que anegan y hechizan; En sus sonrisas hay encantos Que envuelven y fascinan.
En su cabellera todo el fulgor de los relampagos Y en su pecho el tronar de las tormentas, En sus ojos un kaleidoscopio de embrujos Y en su cutis la ternura de las flores Ygual que una torcaza o una vstal: Un caudal de caricias, Un torbellino de efusiones místicas O una casa de nido o cuna.
Es una ensoñación celestial De carne, ónix o nieve; Una ensoñación alba, Transparente y luminosa Como si por dentro del cuerpo Se viera recorrer por las venas Luminarias azules Para aflorar en rosadas policromias.
Luego el tesoro de su cabellera, Con aquél su brillo de oro O intriga novelesca; El cuello delicado y espiritual Como el de una garza o el de una ninfa Y el torso de rosas o magnolias como un bouquet.
Aquellos sus tersos y liliales brazos Son más para la poesia Que para el abrazo amante. En la cintura el céfiro y el sol Han puesto un arpegio musical Y un delirio de fuego.
En sus piernas ágiles y torneadas La brisa le ha colmado Gracias de virgen y diosa. Movimientos áureos de verso Y floridos ritmos de primavera.
El cuerpo es de marfil o bronce O es un jugoso tallo de almibar Y sus lineas iridiscentes Son las lineas venusinas de las hadas. En el torso exhúbero Los albos senos Son un himno al amor.
La belleza de su rostro Es la belleza que el artista Persigue para esculpir en bronce O cantar en coplas. Es una belleza excelsa.
Es una visión de lirios o cuarzos, De rosas, jazmines de perlas. Es una ensoñación. Es la cristalización de lo perfecto Sobre el esboso de ángel Un embrujo de dulce feminidad Que embriaga y alucina.
Con esta mujer no se puede vivir, Un dia o un siglo es igual: La ilusión de un dia Es como una melodía infinita Y el miraje de la eternidad Tiene el encanto del instante.
No hay términos medios: Ahora o núnca o se ama con locura o se pone entre medio una montaña. |