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Las
Magnolias En el;
huerto de mi amada una frondosa planta ofrece la
maravilla de sus flores fragantes. Es la reina
de universo o el hada de las flores? O es el
árbol de la idealidad y fantasía? Sus hojas
carnosas y lustrosas engarzaron estrellas errantes
o palomas mensajeras? Son las
alondras blancas de la aurora o los
torsos ambarinos de las damas? Fueron las
ninfas o fueron tus padres que
plantaron el árbol el día que naciste, p[ara
cuando floreciera, florecieras tú y para que
cuando encantara encantaras también? A los
veinte años de entrañable cuidado asomaron
sus azarados botones. Aquella
belleza era la belleza de la flor o era el
reflejo de tu núbil hermosura? El árbol se
cuajó de fantasía y de ilusión, de todo el
ámbar de las flores, de gajos de
luna y lampos de sol y de los
encajes elemanquinados de las nubes. El destino
de la magnolia estaba librado a tu destino de
embellecer la vida y de perfumarla. Por algo
sois hermanas gemelas y os
parecéis en la prestancia y en la fragancia. Tus hombros
de marfil y nácar, tu cuello
de ave o flor tus senos
turgentes y ensoñadores no son las
formas hechizantes de la magnolia? Planta
excelsa, princesa de los solares, tus flores
son sinfonías de ónice o de alabastro o vellones
de poesía para el arrobamiento
y la ensoñación? Aquellas
magnolias acunaron nuestra dicha y
perfumaron nuestra vida y su ilusión; y para
perennizar el recuerdo me regalaste la planta que cultivo y espero verla florecer. |