Prueba incruenta

En medio de la voragine,
surgiendo de la hecatombe,
se alza el Cristo Redentor
del Cementerio poblano,
retando al infrotunio.

Llena de hiel y de amargura,
colma las copas hasta el borde.
Y ante aquella fatalidad
el Cristo protesta
y su protesta junto a la protesta
de la grey despavorida

Apiadate Señor!
El castigo sobrepasa con exceso.
Y antes de revelarnos y blasfemar,
pedimos misericordia.

Tu castigo todo lo aniquila
y aniquila la esperanza.

Libranos de esta prueba incruenta,

No resistimos ya,
de tumbo en tumbo
vamos acabando,
No hay mas que trombas,
desolacion y muerte.

Y tu grey?
Muerta ella su pastor  habria muerto.
Nada ha quedado...
Lo has arrancado todo...
Hasta las campanas que repicaban fiesta,
se han ido para no doblar su pena.

Y las voces, tambien muertas,
rebeldes! de veinte mil fieles
has dejado el eco álgido
de una lúgubre melodia.